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La reforma laboral no gusta al sector primario de Soria

Fernando Orte
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Organizaciones como COAG y UPA denuncian que no tiene en cuenta las peculiaridades de la agricultura, sobre todo en lo que se refiere a la temporalidad

La reforma laboral no gusta al sector primario de Soria

La reforma laboral ha entrado ya en vigor, aunque da un plazo de tres meses para adaptarse en lo que respecta al nuevo esquema de contratación. A la espera de posibles cambios en su tramitación parlamentaria, la nueva normativa impulsada por el Gobierno de coalición reduce los tipos de contratos y penaliza algunos que son muy frecuentes para pequeñas explotaciones agrarias y ganaderas. Por eso no gusta a las organizaciones agrarias, tampoco en Soria. "Vemos un perjuicio para el sector primario", lamenta Alfredo Cabrerizo, portavoz de COAG en la provincia. El responsable de UPA, Raúl Ramírez, considera que "no está representado en su conjunto con la peculiaridad que tiene".

Porque penaliza contratos inferiores a 30 días, y las características propias de algunos trabajos agrícolas o ganaderos hacen que su duración no llegue a esa cifra. "Si bien aquí en Soria la mayor parte de los trabajadores somos autónomos, hay ciertas partes del sector como el hortofrutícola que funciona mucho por estacionalidad y contratos de duración determinada", indica Cabrerizo.

Y es que la nueva norma pactada con empresarios y sindicatos reduce los tipos de contratos: el indefinido pasa a ser el ordinario y los temporales se limiten a circunstancias de la producción. Y quien acumule 18 meses de trabajo en un periodo de dos años, pasará a ser fijo.

Ramírez explica que "en esta provincia entendemos que nada más hay tres grupos que contratan personas -Nufri, las fresas de Olmillos o Valverde de Ágreda-, en los que tienen un número de trabajadores y un tiempo bastante determinado, en el resto son necesidades puntuales de un pastor, de un maquinista para la cosecha o para la siembra".

Unas limitaciones que pueden ser un problema añadido a la ya de por sí complicada realidad del campo.