La sanidad moviliza en Soria más de 1.600 empleos

Nuria Zaragoza
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La sanidad moviliza en Soria más de 1.600 empleos

Es la 'empresa' más grande y goza de buena salud, pero corre un «gran riesgo, la dificultad de reposición de médicos», alerta el director de Gestión

La sanidad mantiene en Soria en estos momentos 1.620 puestos de trabajo estables, que llegarán a alcanzar los 2.000 en época estival. Y a estos hay que sumar otros 400 empleos indirectos, lo que supone que da empleo a más del 5% de la población activa de la provincia. Moviliza cerca de 140 millones de euros cada año, de los que más de 24 impactan directamente en la economía local, ya que tienen como destinatarios proveedores locales como el Colegio Oficial de Farmacéuticos o las empresas de transporte sanitario. Y es sin duda una de las organizaciones más demandadas por los sorianos: cada año atiende más de un millón de consultas, realiza más de 5.000 intervenciones quirúrgicas, 100.000 urgencias, cerca de tres millones de pruebas diagnósticas... Genera actividad, empleo, riqueza y dinamiza la sociedad. Es, en síntesis, la mayor ‘empresa’ de la provincia, por encima de la firma soriana que lidera el ranking provincial, la cooperativa Copiso Soria S.C., que en 2017 tuvo unos activos registrados por un valor de 70.205.631 euros y unas ventas de 122.574.699 euros, con más de un centenar de empleos, según datos de eleconomista.es. 
Los datos proceden de la Memoria de Sostenibilidad de 2018, un documento que la Gerencia de Asistencia Sanitaria de Soria  (GASSO) realiza con carácter bienal. También, de la información actualizada de 2019  aportada por el director de Gestión del complejo asistencial, José Luis Vicente. 
ni menos servicios. En términos generales, la sanidad soriana goza de buena ‘salud’ y consigue cumplir el presupuesto asignado, mantener servicios, prestaciones, plantilla... No obstante, también soporta algunas ‘epidemias’ ya endémicas, lo que condiciona el modelo. «Sin duda, la situación demográfica de Soria es un referente», admite Vicente, si bien aboga por analizar los datos con cierta cautela ya que «no somos la provincia más envejecida» ni tampoco la que ha perdido más población». De hecho, el año pasado la reducción de tarjetas sanitarias no llegó al centenar. 
Aunque a menudo se asegura que, debido a la escasa población, Soria tiene menos servicios y tratamientos, los datos objetivos dicen lo contrario. «Contamos con la misma cartera de servicios de Zamora, Palencia, Segovia, Ávila, el Bierzo... es la cartera asignada por la Gerencia Regional a los hospitales de segundo nivel». «Ni el número de profesionales ni de especialidades se rige por criterios de población», recalca el director. 
Además, el esfuerzo de la Gerencia y de los propios profesionales de los servicios por innovar, por «incluir nuevas técnicas», permite ir aumentando las prestaciones y, con ello, reducir las derivaciones, que apenas representan el 0,4% del total de la actividad asistencial. «Obviamente, hay determinadas patologías o servicios que tienen que salir, como cirugía vascular, quemados, la UCI neonatal... y van a hospitales de referencia, que en nuestro caso es Burgos», reconoce. Pero, insiste, son servicios que Soria no puede asumir pero «no por falta de presupuesto o capacidad», sino «porque no es nuestra competencia».  
Y lo mismo ocurre con los tratamientos hospitalarios. «Soria tiene lo mismo que puede tener la Paz o cualquier hospital. Otra cosa son los tratamientos experimentales», matiza. 
ni más caro. Tampoco en lo relativo al gasto sanitario Soria queda relegada. El gasto per cápita en el nivel de Atención Primaria aquí es de 277 euros por persona frente a casi 193 a nivel regional (un 43,79% por encima). «El escaso denominador de la población y los servicios básicos a prestar en cada rincón de la provincia, siguiendo criterios geográficos más que demográficos, hacen que el gasto per cápita resulte tan alto», justifica el director. No es exclusivo de Soria. Segovia, Ávila, Palencia o Zamora incurren también en desviación.
En cambio, para el nivel de especializada, la financiación del Área de Salud de Soria se encuentra ligeramente por debajo de la media regional (casi el 2%). En concreto, el dato soriano es de 749,58  euros por habitante, frente a los 764,83 de media regional. Esto se debe al esfuerzo de eficiencia realizado en los últimos años desde Soria, así como a que, al contrario de lo que ocurre en Primaria, los centros hospitalarios de mayor tamaño que sirven de referencia para otros (como Valladolid, Salamanca o León) suben el dato medio. 
Así las cosas, sentencia Vicente, «se podría pensar que un día fuéramos a financiación per cápita y eso nos podría perjudicar, pero no es algo que esté sucediendo. Es decir, nosotros no tenemos un problema presupuestario en este momento». 
el reto. Lo que sí que determina y determinará la sanidad en Soria es la dificultad de reposición de médicos.   «Es el mayor problema que tenemos ahora mismo en la Gerencia, tanto en Atención Primaria como en Especializada, pero quizá más agravado en el ámbito de Primaria», asume el responsable de Gestión. E, insiste, «no es una cuestión de presupuesto ni de voluntad ni de medios ni de nada, es que no hay médicos en el mercado». «A nivel macro, global, no parece que haya un problema de médicos, el problema es el mal reparto. Porque lo que está ocurriendo es que ahora, sobre todo los grandes hospitales, cuando acaban de formar a la gente, se quedan con los residentes que han formado, es decir, no lanzan al mercado nuevos profesionales y, entonces, nosotros lo tenemos muy difícil para captar médicos, salvo que haya lazos familiares que les atraigan hasta aquí», justifica. 
El problema puede ser «coyuntural» en algunas especializadas (ahora en Anestesia, con tres vacantes de una plantilla de once; Neumología;Radiología o Anatomía Patológica) pero es estructural y especialmente grave en Primaria y en el medio rural, áreas menos atractivas para los profesionales y donde, además, las plantillas están especialmente envejecidas y no hay relevo. De una plantilla de unos de 130 médicos de equipo [los que cubren las 14 zonas básicas de salud], apenas hay «15 de menos de 50 años». Luego hay 35 médicos de área [los que cubren la cobertura de guardia, la atención continuada y las ausencias del personal estable]. «La solución que estamos planteando es intentar, con los de área, que pasen a hacer funciones de equipo»,  explica Vicente. Pero eso no deja de ser un ‘parche’ ya que «nos estamos quedando sin esa reserva mínima que necesitábamos de profesionales de área», «no hay base para renovar». 
«Todavía la situación no es crítica pero sí que empieza a ser preocupante de cara al futuro», admite Vicente. ¿La solución? «Solo queda que salgan al mercado más profesionales formados», considera, ya que, recuerda, «se han intentado dar algunas soluciones con mucho voluntarismo pero poco rigor (como ejercer sin especialidad) y no han salido adelante». 
Todo ello hace aventurar que en el futuro será inviable mantener la estructura actual, especialmente en los núcleos menos poblados. «Seguramente habrá que plantearse el modelo», asume. A nivel nacional ya se ha plantado una nueva Estrategia Nacional de Atención Primaria, que ha sido frenada en seco por algunas Consejerías. No es el momento, reconoce, pero tampoco se puede demorar mucho «porque el problema es a corto plazo».