Machado, custodio del patrimonio educativo

Ana I. Pérez Marina
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El Salón Rojo, el Aula Machado, el Archivo y el Museo, con sus fondos, constituyen la «zona noble» del instituto de Secundaria

Machado, custodio del patrimonio educativo - Foto: Eugenio Gutierrez Martinez.

El exterior y el interior del Instituto de Educación Secundaria (IES) Antonio Machado derrochan  valor histórico y patrimonial. Su entrada, los pasillos, el claustro, las aulas... conforman un conjunto en el que es imposible escaparse de la inquietud por el saber. Pero ha sido el ingente patrimonio documental, bibliográfico, científico, educativo y cultural el que le ha llevado a ser reconocido como Centro de Enseñanza Histórico de Castilla y León, si bien se espera que, «casi de oficio», apunta su director, Miguel Ángel Delgado, pueda obtener más adelante  la distinción por el propio edificio, que se convirtió en Instituto Provincial de Segunda Enseñanza de Soria el 11 de febrero de 1841, pero que también es un ejemplo de la arquitectura jesuítica, ya que comenzó construirse en 1575. 
El volumen documental, así como de valiosas piezas de arte, instrumental y elementos empleados en la docencia, han desembocado en este marchamo que concedió en julio la Junta de Castilla y León a 29 centros de la Comunidad. Pero es la labor de la Dirección del instituto, del profesorado y de los alumnos la que recibe esta recompensa. Son ellos los que se han ocupado de la catalogación, conservación e investigación de buena parte de este material, que hasta no hace tanto permanecía almacenado. 
Para su director, el Salón Rojo, el Aula Machado, el Archivo y el Museo son los espacios más representativos de la carga histórica de este centro de enseñanza. «Constituyen la zona noble. El Aula Machado es un lugar de peregrinación diaria para el turismo», advierte Delgado. Así queda constatado en los libros de visitas.
DÍA DE LA RESTAURACIÓN. El 14 de octubre se celebra el Día Europeo de la Conservación-Restauración, por lo que la Asociación Profesional de Conservadores Restauradores de España -ACRE- ha propuesto celebrarlo en la semana del 8 al 14 de este mes. El Instituto Machado lo hará, en concreto el jueves día 10. Ese día exhibirá dos ejemplos del esfuerzo del centro por recuperar piezas de gran valor, tanto para el estudio y la docencia, como en el más amplio sentido del arte. Por un lado, se mostrarán láminas de la colección compuesta por 86 estampas murales litográficas de Le Régne Animal de Mr. Le Baron Cuvier, editadas de Por J. Achile Compte (París, 1820), adquiridas en 1847 por el catedrático Narciso Sentenach. El departamento de Conservación y Restauración de Documento Gráfico del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Junta de Castilla y León recuperó este conjunto, uno de los más importantes del fondo patrimonial del Gabinete de Historia Natural del Instituto Antonio Machado.
Y, por otro lado, se podrá ver el cuadro Las negaciones de San Pedro con Cristo conducido ante Caifás, un óleo sobre cobre anónimo flamenco del siglo XVII, que fue donado por el catedrático de francés del Instituto de Segunda Enseñanza (desde 1863) Ceferino López y ha sido restaurado por Martín Izquierdo Verde.
Estas piezas, las litografías de la colección del Reino Animal y el cuadro recientemente restaurado, se mostrarán en el Archivo del instituto el 10 de octubre, de 17.00 a 20.30 horas, para celebrar así ese Día de la Restauración.
el archivo. Es uno de los exponentes del Instituto Antonio Machado. El responsable del Departamento de Geografía e Historia, José María Incausa, rememora que este espacio era un «almacén documental» y la tarea de catalogación, que arrancó en el curso 2016-2017 con la limpieza e instalación de estanterías protegidas con puertas correderas de madera, permitió inventariar más de 17.000 expedientes personales de los estudiantes que han pasado por este instituto. «Los tenemos desde 1841 hasta ahora y lo más importante es que recoge todo lo que ha sido la vida educativa de Soria hasta que se abrió el Instituto Castilla. Cualquier personaje destacado ha pasado por aquí y se puede rastrear cómo era la educación en el siglo XIX y principios del XX [...] Están las primeras mujeres que estudiaron en Soria, documentos sonoros con la voz de Gerardo Diego y también de Julián Marías...», apunta.
Cabe recordar que desde el pasado mes de junio, la Junta de Castilla y León, a través de la Dirección Provincial de Educación y del Servicio Territorial de Cultura y Turismo, estableció un protocolo para propiciar la consulta y el estudio de aquellos documentos de los que dispone el archivo del instituto en el Archivo Histórico Provincial.
«También tenemos un biblioteca universitaria porque parte de los libros son los que llegaron en el siglo XIX procedentes de la Universidad Santa Catalina de El Burgo de Osma [...] Y no es solo lo documental, son también los fondos artísticos y bibliográficos que contiene», puntualiza el profesor José María Incausa.
El trabajo del Archivo está terminado, a falta de «actualizar» el inventario existente de libros y cotejarlo con el listado que conserva la Biblioteca Pública de Soria. 
el museo. El Museo «aúna» los fondos que existían en los gabinetes de Historia Natural y de Geografía e Historia, explica la coordinadora de patrimonio, Conchi Sanz. No está todo expuesto. «Por ejemplo, toda la colección de mapas está bien guardada en unas fundas que hicimos, en el Departamento de Historia», explica.
Resumir todo lo que puede verse en este espacio es casi misión imposible. Mapas del planisferio celeste Norte y Sur (los primeros que se hicieron en España, de los que se editaron 1.000 ejemplares y hay constancia de la existencia de seis en Buenos Aires, Florencia, en la Biblioteca Nacional y en tres institutos, uno el Machado); dos mapas de las principales expediciones al Polo Norte y al Polo Sur; o un planetario Baader de 1960 que todavía funciona, destacan en esta exposición permanente, si bien los fondos de Ciencias Naturales son más abundantes. «Un catedrático, Alejandro Navarro, hizo mucho por este instituto. Hubo una cátedra de agricultura y tenemos una colección de semillas, aperos niquelados, pliegos, una prensa», subraya.
Aunque lo que más llama la atención son las piezas de las maquetas de animales, los ejemplares en formol y, sobre todo, los disecados. «Tenemos de todo. Prácticamente, sabemos de dónde vienen todos [disecados], la mayoría son de expediciones de los hermanos Verreaux, unos taxidermistas excelentes que vendían animales en Francia a científicos», resume Conchi Sanz.
El esqueleto, adquirido en 1852 por 300 reales, ocupa un lugar preferente, más desde que dos alumnas y un catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid realizaron un estudio antropológico. O los modelos anatómicos del doctor Auzoux, la colección de placas linterna (800), láminas de insectos..., y un largo etcétera conforman el alma de este museo.