Mucho más que una serie de fantasía

EFE
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HBO superó en 2011 el reto de adaptar la saga literaria de George R.R. Martin y creó el mayor éxito de la televisión con 'Juego de Tronos', una producción que cuenta con una legión de seguidores y que consiguió el aplauso unánime de la crítica

Emilia Clarke, como Daenerys Targaryen, y Kit Harington, como Jon Snow, fueron los grandes abanderados de la serie

Diez años atrás, el 17 de abril de 2011, se estrenaba en HBO la serie que puede presumir de ser el mayor fenómeno televisivo de la Historia reciente. Una producción al nivel de las grandes sagas cinematográficas del cine de fantasía y ciencia-ficción, tanto en recursos como en número de seguidores en todo el mundo, y que obtuvo el aplauso unánime de la crítica.

El mundo imaginado por el escritor George R. R. Martin, autor de la saga literaria Canción de Hielo y Fuego, cobró una nueva dimensión de la mano de David Benioff y Daniel B. Weiss, responsables de adaptar las novelas en esta serie de drama y fantasía medieval de audiencias millonarias.

Juego de Tronos comenzó siendo una adaptación muy fiel de los libros del escritor, pero pronto acabó siendo un producto que cobró vida propia, aunque siempre con el asesoramiento de Martin, que aún tiene pendiente la publicación de las dos últimas entregas para concluir su historia.

Algo que sin duda aumentó la expectación que ya causaba una ficción con un argumento repleto de intrigas, pactos y traiciones y que, llegada la tercera temporada, nadie, ni los propios lectores, sabía muy bien por dónde iba a ir, contribuyendo con ello a todo tipo de teorías, que en algún caso fueron recogidas por los creadores y llevadas a la pantalla.

Todo contribuía a generar la expectación que convirtió Juego de Tronos en serie de éxito y ya de culto: desde las tramas palaciegas a la parte más fantástica y épica, o la eterna lucha entre el bien y el mal y la evidencia de la difusa línea que los separa. Todo protagonizado por un extenso abanico de personajes con el que los espectadores no podían encariñarse sin tener la duda de si, en el siguiente episodio, seguirían con vida.

Pronto los apellidos Stark, Lannister o Targaryen fueron familiares hasta para quienes no seguían la historia, así como la simbología de una ficción que también ganó adeptos gracias a sus múltiples ubicaciones de rodaje, convertidas en auténticos lugares de peregrinación para los seguidores de la producción televisiva.

Y es que, aunque los estudios se ubican en Belfast y en Irlanda del Norte, los fans han podido visitar a lo largo de todos estos años una veintena de localizaciones. La producción pasó por otros países para recrear los continentes de Westeros (Poniente) y Essos, como Islandia, Croacia, Malta, Marruecos y España, el país en el que los showrunners de la serie utilizaron más espacios para el rodaje: El municipio castellonense de Peñíscola se convirtió en la ciudad libre de Meereen, el impresionante Real Alcázar de Sevilla fue la residencia de la familia Martell y Zumaya, en Guipúzcoa, acogió a Daenerys y sus dragones a su llegada a Poniente.

Los datos de HBO avalan la repercusión de Juego de Tronos: es la serie de la plataforma con más licencias de emisión en todo el mundo contabilizando más de 100. Además, los 9,3 millones de espectadores que tuvo la primera temporada, pasó a 44,2 en la octava y última, con récord incluido en la emisión del episodio final en Estados Unidos, el 19 de mayo de 2019, con 19,3 millones de seguidores pendientes de el agridulce El Trono de Hierro.

Pero la ficción no solo batió récords de audiencia. Con 161, es la producción con más nominaciones en la Historia de los Emmy; también la de mayor número de candidaturas en un solo año (32); y la que más premios ha recibido en total, con 59 estatuillas, y 12 en una única temporada.

Candidata a la mejor serie dramática en todas sus temporadas, se llevó el Emmy en esta categoría en cinco ocasiones y, además de la multitud de premios técnicos, destacan dos galardones a la mejor dirección y otros dos al mejor guión.

 

Reparto de lujo

Peter Dinklage, que dio vida a Tyrion Lannister, ganó un Globo de Oro y el Emmy al mejor actor de reparto en cuatro de las ocho ocasiones en las que fue nominado, siendo el más reconocido entre el extenso reparto.

Un elenco integrado, tanto por intérpretes de larga y reconocida trayectoria, como por debutantes convertidos en auténticas estrellas. Emilia Clarke, como Daenerys Targaryen, y Kit Harington, como Jon Snow, fueron los grandes abanderados de la serie, en la que también destacaron intérpretes como Lena Headey, en su papel de Cersei Lannister, o Nikolaj Coster-Waldau, que dio vida a Jaime Lannister.

Un reparto de lujo del que también formaron parte grandes nombres como Diana Rigg (Olenna Tyrell), Charles Dance (Tywin Lannister), Pedro Pascal (Oberyn Tyrell) o Sean Bean (Ned Stark).