La planta de cogeneración de Langa retoma la actividad

Sandra de Pablo
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La planta de cogeneración de Langa retoma la actividad

Después de cinco años cerrada, la multinacional Ros Roca planea reabrir las instalaciones en un plazo tres meses

La firma Ros Roca reabre la planta de cogeneración y gestión de purines de Langa de Duero, Enercor XXI, después de cinco años cerrada. El responsable de la empresa, Josep Capdevila, espera que en un máximo de tres meses  las instalaciones logren un rendimiento aceptable.
En estos momentos ya están trabajando para poner en marcha la planta, tienen gente sobre el terreno inspeccionando los equipos y realizando presupuestos para retomar un proyecto que se paró en seco en el año 2014. Los plazos de la puesta a punto dependerán de los reajustes que tengan que llevarse a cabo y de las tramitaciones que deben gestionar que «no son cortas» según Josep Capdevila, uno de los responsables de la firma. También deben valorar la reinversión a realizar en función del estado de los equipos. Ha sido una época muy larga, las instalaciones no están en sus mejores condiciones, reconoce Capdevila, quien añade que «es una maquinaria que ha estado trabajando con un material que es corrosivo y agresivo como el purín por lo que hay una inversión bastante importante a realizar que se está evaluando en estos momentos pero es lo que tenemos que hacer y estaremos ahí».
La intención de la empresa es volver a contratar al personal que trabajaba en la planta de cogeneración, entre 12 y 14 personas que con el cierre se quedaron en la calle. Durante este tiempo apenas dos operarios se han ocupado del compostaje en las instalaciones. Capdevila lamenta que no se valore el hecho de que las empresas y iniciativas como esta planta de cogeneración logran fijar la población en el medio rural.
La planta de purines Enercor XXI se instaló en Langa de Duero en el año 2001 y depuraba purines procedentes de granjas de Soria, Segovia, Burgos y Aranda de Duero. Estaba preparada para tratar entre 100.000 y 110.000 toneladas de purín al año y llegó a las 85.000 toneladas. Enercorr XXI dio resultados positivos desde su nacimiento hasta 2013. Según Josep Capdevila, estas instalaciones siempre funcionaron muy bien con un proceso biológico muy natural para el purín y sin especiales esfuerzos energéticos. La planta funcionaba las 24 horas del día durante toda la semana.
La supresión del sistema de incentivos en las renovables, cogeneración y residuos planteada por el Gobierno motivó el cierre parcial de la planta de tratamiento de purines en 2014. Con ello la planta dejo de ser rentable, se convirtió en un negocio ruinoso y cerró como lo hicieron otras 30 plantas del territorio nacional. Una sentencia favorable del Tribunal Supremo en 2016 y una orden de noviembre de 2018 han permitido la reapertura de la planta langueña y de otras que se vieron abocadas al cierre por ese mismo motivo.
APORSO. Los ganaderos de porcino soriano reciben con ilusión la noticia de la reapertura de la planta. El presidente de Aporso y ganadero langueño, Miguel Ángel Ortiz, opina que la noticia es positiva para todo el pueblo, que tiene la oportunidad de recuperar los puestos de trabajo que se perdieron en el año 2014. Para el porcino, las plantas de cogeneración son una garantía a la hora de poder desarrollar la actividad ganadera en la zona.
Durante el tiempo que funcionó la planta, la relación con los ganaderos fue «exquisita», según reconoce Ortiz, que valora especialmente el cuidado que se tuvo con la bioseguridad y el buen trato dentro de las granjas. El sector porcino es muy importante para la comarca langueña, con tres granjas de madres en el pueblo, más los cebaderos o sitios de engorde donde aproximadamente tendrán entre las 15.000 o 20.000 plazas. 
Miguel Ángel Ortiz reconoce que con Enercor XXI en el pueblo el sector porcino creció por la propia tranquilidad de poder contar cerca con un plan alternativo para dar salida al purín.