La plataforma Somos Turismo Rural nace para unir alojamientos y empresarios del medio rural. Desde la Consejería de Turismo de La Junta se ha puesto de moda la irrupción en el medio de plataformas que cobran más interés y atención que asociaciones y empresarios que llevan trabajando en el medio rural más de 25 años. Asociaciones vivas y comprometidas que luchan por un sector claramente desfavorecido y cuyos socios han invertido en zonas despobladas; en su mayoría en lugares de menos de 50 habitantes. Entornos que mantienen vivos y saben respetar el patrimonio inmaterial de su arquitectura y crean sostenibilidad en el medio.Hemos puesto en marcha esta plataforma con la primera intención de trabajar unidos para crear un sector profesional y unido; además de luchar por unos derechos que muy a menudo nos son arrebatados por el mero hecho de «en turismo rural todo vale». Y vamos a demostrar que no es así. Para pertenecer a la plataforma es necesario estar inscrito en el registro de alojamientos de turismo de la Junta, Ley 14/2010, de 9 de diciembre, por el que se regulan los establecimientos de alojamiento de turismo rural en la Comunidad de Castilla y León
Entre las exigencias que nos obliga Turismo de la Junta debemos cumplir que: 
-El municipio no supere  los 3.000 habitantes
-Vivienda que ocupe la totalidad de un edificio o una parte del mismo con salida propia
-Los inmuebles en los que se ubiquen las casas rurales serán respetuosos y concordantes con las características de la arquitectura tradicional del entorno en que se encuentren, tanto en sus parámentos verticales como en sus cubiertas y cualesquiera de los elementos exteriores.
-1 baño cada 4 personas 
-La capacidad máxima de alojamiento de las casas rurales será de 16 plazas, incluidas las camas supletorias.
En esta plataforma además de alojamientos de turismo rural tendrán cabida campings y albergues que también se encuentran en el mundo rural; cada uno con su normativa y categoría pero con objetivos comunes. Hace muy poco que nos hemos puesto en marcha pero ya contamos con más de 400 adheridos a la plataforma respaldados por asociaciones legalmente inscritas en la Junta de Castilla y León.
Tenemos por delante un momento difícil pero más que nunca tenemos que estar unidos para exigir esas ayudas tan demandadas a la administración. Ya hemos sufrido, lo que nos ha ocurrido en las últimas medidas Covid que la Consejería de Turismo nos ha hecho llegar esta Semana Santa. Nos ha alejado de nuestros vecinos rurales los campings y los albergues y nos ha metido en el saco de los alojamientos que se pueden ubicar en cualquier municipio, en cualquier vivienda (piso, ático, chalet, bungalows, casa prefabricada), con cualquier número infinito de camas y sin ningún tipo de calidad en el sector. Turismo de la Junta debería obligar a crear en el mundo rural un turismo especializado y de calidad obligando a guardar una normativa en la construcción, realzando el patrimonio inmaterial de una arquitectura que en Castilla y León tiene un claro ejemplo en casas con materiales de la zona y con una cubierta distintiva, balcones o chimeneas pinariegas como ocurre en Soria y que sabe resaltar y da a conocer un patrimonio cultural que tenemos vivo en nuestros pueblos y que queremos mantener.
Alguna plataforma creada hace poco se ha lanzado como salvadora del turismo rural. Lo gracioso es que no representa a los alojamientos de turismo rural; engloba viviendas de cualquier tipo en cualquier sitio y se empeñan en luchar bajo el paraguas del mundo rural. Si desde turismo de la Junta se destinase una ayuda para alojamientos de turismo rural ellos quedarían fuera por no cumplir la normativa recogida en la Ley 14/2010, de 9 de diciembre por el que se regulan los establecimientos de alojamiento de turismo rural en la Comunidad de Castilla y León. Por lo que me hace pensar que todo está siendo una puesta en escena pero sin intención clara de cumplir unos objetivos. Que sepamos no han llegado a cumplir ningún objetivo en concreto; aparte de molestar a los ayuntamientos de pequeños municipios exigiéndoles que asuman un gasto que por la despoblación que tienen no pueden asumir. Una plataforma que no tiene unos estatutos, ni acoge unos establecimientos que se rijan por una misma ley dando la sensación de que es como la torre de Babel. Aquella torre que querían construir para llegar hasta el cielo pero que tras comprobar que no hablaban un mismo idioma fue imposible llevarla adelante.
¿Qué está ocurriendo en el turismo rural de Castilla y León?. En el Plan Estratégico de Turismo 2019-2023 se habla de dar «calidad en destino», incrementar la calidad de la oferta turística de la Comunidad, para favorecer su competitividad en los mercados y crear un modelo de calidad para dinamizar el medio rural. Se habla del respeto al patrimonio inmaterial que queda patente en nuestras casas rurales, al patrimonio cultural que mantenemos vivo con la arquitectura tradicional, molinos en desuso que damos vida y que pertenecen a nuestra historia. En el mundo rural «no todo vale». Somos un sector desfavorecido, en zonas despobladas, pero que no está reñido con la calidad y el servicio. Debemos trabajar una tipología de turismo de práctica responsable que busque la excelencia en el servicio de las zonas de interior y rurales y que aprecie el estilo de vida castellano y leonés, en el que se potencie el conocer al residente y su cultura, las tradiciones y la gastronomía.
Castilla y León es un territorio extenso en el que los entornos locales viven de los valiosos recursos que tienen y que son parte de su identidad e historia. Los recursos culturales y patrimoniales, naturales y rurales y las propias singularidades de la Comunidad Autónoma, hacen que hoy por hoy sea un destino de interior de referencia. Es responsabilidad compartida del sector público y privado, trabajar en los próximos años en objetivos responsables y sostenibles comunes que prioricen la conservación del destino, su identidad, tradiciones, cultura e historia, en equilibrio con la actividad turística en sí misma. 
Desde Somos Turismo Rural queremos dar profesionalidad. Queremos fortalecer y hacer competitivo al sector empresarial turístico en términos de innovación y excelencia turística. «No todo vale». Adoptaremos las medidas necesarias contra el intrusismo turístico, con especial hincapié, en el contexto actual, en las nuevas formas de alojamiento turístico. El sector público y privado de Castilla y León debe conocer la normativa existente dentro del sector turístico para poder luchar de forma eficiente contra el intrusismo, evitando que el sector se vea perjudicado. Para ello, será necesario continuar trabajando en la línea ya marcada por la Junta de Castilla y León, a través de un Plan de Inspección Turística que impulse la colaboración efectiva con los Ayuntamientos de la Comunidad Autónoma, de tal forma que se establezcan medidas y plazos de cumplimiento de las mismas. Objetivo de Somos Turismo Rural: conseguir que Castilla y León sea percibido como un destino en el que prima la excelencia, con servicios turísticos que se distinguen por su calidad y por su seguridad. Todos unidos en un sector especializado formamos Somos Turismo Rural y necesitamos ayudas específicas al sector para seguir trabajando.