Repostería a la medida del consumidor

Ana I. Pérez Marina
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Verónica Otero presentó su idea de negocio al Semillero de Proyectos a finales del pasado año y espera poner en marcha su obrador en octubre

Repostería a la medida del consumidor - Foto: Eugenio Gutierrez Martinez.

Verónica Otero es un ‘número’. O varios. Está en algunas estadísticas. Suena tajante y frío contarlo así, más conociendo a esta joven soriana emprendedora que desprende ilusión y tesón en cada palabra y gesto. Ella está en la lista de los 582 usuarios que desde 2014 han pasado por el Semillero de Proyectos de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Soria y el Ayuntamiento de la capital; su iniciativa está entre el medio millar de proyectos que se han estudiado en estos cinco años; y su empresa, a punto de comenzar a rodar, se halla entre las 109 creadas en este tiempo. También será una de las autónomas a contar cuando se cierre el mes de septiembre.
En unas semanas abrirá su establecimiento en la calle Pintor Maximino Peña de la ciudad. El local aún está en obras, pero en su interior ya se distinguen todas las partes de este negocio de pastelería creativa, en el que mandará el obrador, aunque también tendrá un rincón para el comercio y su correspondiente escaparate. «No quería hacer una pastelería común, como lo que ya conocemos en Soria. Sobre todo quería un espacio para elaborar, un obrador. Todo será personalizado, que llegue alguien y diga: quiero una tarta con estas características, de este sabor, de esta forma... Que el 90-95% sea hecho a medida, lo que quiera el cliente», resume.
La formación académica de esta soriana de 28 años nada tiene que ver con la repostería, que siempre ha sido su ‘hobby’ y ahora será su medio de vida. Verónica Otero estudió tres años Técnico de Laboratorio y después completó en el Campus Duques de Soria el grado de Enfermería. «Nada de eso me apasionaba y no me veía en el futuro trabajando en ello», confiesa.
Repostería a la medida del consumidorRepostería a la medida del consumidor - Foto: Eugenio Gutierrez Martinez.Y apostó por lo que hasta hace poco menos de un año había sido su afición desde que era niña, en lo que también se había formado, aunque de manera autodidacta. Desde que terminó sus estudios universitarios en 2015 ha trabajado en «distintos sitios», sobre todo en comercios, para ir echando a su hatillo de ahorros con el objetivo de profundizar en su formación repostera y también de cara a montar su propia empresa.
el paso. Entendió que no podía demorar ese sueño de convertirse en una repostera de referencia y se acercó a la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Soria donde le pusieron en contacto con el Semillero de Proyectos. Su primera cita con la técnico Marisa de Gregorio fue en noviembre del año pasado y desde entonces puede decirse que ha sido su guía hasta que el sueño va tomando forma y en nada, en pocas semanas, será real. Le contó su idea, su intención de arrancar con «algo pequeñito», y desde entonces cada semana, más o menos, se han visto en tutorías en las que han marcado los pasos de la planificación y gestión de ‘Entre tartas y cupcakes’, porque a la pastelería ya se le puede llamar por su nombre.
«Sin ayuda no lo habría podido hacer o lo habría hecho mal», reconoce la emprendedora. «Todo lo que he avanzado hasta ahora ha sido gracias al Semillero de Proyectos. También tienen talleres, por ejemplo, de escaparatismo, otros orientados a la gestión... están fenomenal y te ayudan».
Tuvo que poner negro sobre blanco y plasmar cómo iba a ser este negocio, qué servicios iba a ofrecer. Tenía que definirlo y concretarlo.  «Más que una tienda es un espacio donde la gente puede venir a encargar, a recoger y poco más. Todo esto es lo que fui puliendo y definiendo», relata. Con la ayuda del Semillero cerró el documento descriptivo de su propuesta, desglosado. Por ejemplo, le sirvió para presentarlo a la entidad financiera a la que solicitó el crédito que ha necesitado para realizar la inversión de la adecuación del local y su equipamiento.
«Encontré el local que necesitaba una pequeña reforma y el proyecto lo tiene que hacer un arquitecto o aparejador. Vas sumando costes... creí que la inversión iba a ser menor, pero es necesaria para cumplir la normativa», cuenta. Al ser un establecimiento de manipulación de alimentos tiene que seguir una rigurosa normativa marcada por las autoridades sanitarias.
Contratar el estudio de arquitectura, pedir el crédito [en este caso a Caja Rural de Soria con la que la Cámara de Comercio tiene convenio para los emprendedores], presentar el proyecto al Ayuntamiento de Soria, al Servicio Territorial de Sanidad, pedir la licencia de actividad, encargar a una empresa un manual de  autocontrol y trazabilidad exigido por Sanidad, la gestoría... un rosario de formalidades ineludibles han marcado la hoja de ruta de la joven empresaria.
En el Semillero de Proyectos también recibió información sobre las ayudas y bonificaciones a las que tiene acceso por ser mujer, menor de 30 años, en paro y emprendedora. La primera subvención la solicitó al ICE (Instituto para la Competitividad Empresarial) de la Junta de Castilla y León, antes de iniciar la obra. Estos días, Verónica Otero tramita la ayuda al alquiler dentro de la convocatoria que tiene abierta el Ayuntamiento de Soria y otros incentivos que contempla la Administración regional.
Desde hace una semana es autónoma. «Lo hice todo en la Ventanilla Única de la Cámara. No he tenido que ir ni a Hacienda, ni a la Seguridad Social ni a nada. Lo hicieron todo en un documento y tardaron unos veinte minutos. Desde allí lo pasan a mi gestoría y ya está. Ha sido muy cómodo», comenta. El primer año pagará una cuota mensual de autónomo de 60 euros, cantidad que irá en ascenso poco o a poco (se actualiza cada seis meses) hasta cumplir el tercer año. «No es fácil ser emprendedor, es un poco jaleo hasta que empiezas. Pero tengo mucha ilusión», sostiene Verónica Otero.
En unas semanas confía en poner en marcha su obrador. Halloween es un buen momento para demostrar destrezas en la pastelería creativa, como también lo es Navidad. «Además de ofrecer dulces personalizados en formas, tamaños, sabores, decoración... todo va a ser artesanal, casero, dentro de la medida de lo posible. La pastelería creativa no es solo ‘fondant’, da mucho juego». Tartas, ‘cupcakes’, galletas... adaptadas a cada pedido y también pondrá a la venta ingredientes que solo pueden encontrarse en establecimientos especializados para elaborar los dulces en casa. Su referente es Alma Obregón, con la que también ha aprendido en talleres en Madrid. ‘Entre tartas y cupcakes’ tendrá el sello de Verónica Otero.