Asovica, pasaporte al empleo

Nuria Zaragoza
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Tres jóvenes participan en un proyecto pionero en Soria que pretende favorecer el empoderamiento y la empleabilidad de los jóvenes con trastorno mental. Desarrollado por Asovica, se extenderá hasta diciembre

Asovica, pasaporte al empleo - Foto: Eugenio Gutierrez M

Son jóvenes sin empleo, inscritos en el Sistema Nacional de Garantía Juvenil y con problemas de salud mental. Es lo que les une. Eso, y sus ganas de aprender, de mejorar sus destrezas y habilidades, de reforzar sus valores, de redefinir sus objetivos... En definitiva, de abrir el camino  para poder acceder al mercado laboral. De tener un proyecto de vida. De empoderarse. De crecer. 
Tres jóvenes sorianos con edades comprendidas entre los 16 y los 30 años participan en Soria en el programa ‘PasaXT hacia el empleo’, una iniciativa de Asovica dirigida a «la recuperación y empoderamiento de los jóvenes con algún trastorno mental» y cuyo objetivo principal es «que consigan un puesto de trabajo dotándoles de diferentes habilidades que no les han enseñado o que tienen que recuperar». Porque, si acceder al mercado laboral resulta complicado para los jóvenes en general, aún es una tarea mucho más ardua para ellos: «Las personas con discapacidad por problemas de salud mental son las más vulnerables a la hora de conseguir un puesto. Dentro de las discapacidades, son los que más dificultades tienen», reconoce la gerente de Asovica, Natalia Briongos, quien considera necesario seguir trabajando para hablar de la salud mental sin tabúes ni prejuicios en los entornos laborales y desterrar algunos falsos mitos como que son personas que protagonizan bajas prolongadas, que son más violentas, más inestables o menos constantes. «Son personas que pueden desarrollar un puesto de trabajo igual que cualquier otra. Nosotros aquí lo vemos día a día», garantiza. Cumplen su trabajo con «normalidad» pero, además, las empresas puede obtener «ventajas fiscales» por contratarles, recuerda la gerente. En Soria, reconoce, «las empresas cada vez abren más sus puertas», sobre todo para la realización de prácticas, lo que ha permitido alcanzar un doble objetivo: «Las personas con problemas de salud mental se dan cuenta de que pueden desarrollar el trabajo,y el empresario se da cuenta de que realizan el trabajo igual que cualquier otra persona y, además, obtiene un beneficio fiscal por ello. Todos ganamos», sentencia. 
En la asociación soriana saben bien lo que es trabajar para romper esta barrera, y son conscientes también de que «el eje central» para «recuperar a una persona que tiene un problema de salud mental» pasa por «buscar un trabajo y una ocupación» para «que pueda desarrollar su proyecto de vida». Por ello, desde hace ya años se empeñan en mejorar la empleabilidad y empoderamiento de estas personas a través de sus propios centros ocupacionales, sus talleres, sus programas, desde el área de empleo, en la mediación con las empresas sorianas... El resultado, «más de 30 contratos en lo que va de año a través de Asovica, tanto en empresas externas como en el propio centro». 
Y en este marco se encuadra ‘PasaXT hacia el empleo’, un proyecto que se desarrolla por primera vez en Soria y que viene financiado a través de la Fundación ONCE y el Programa de Empleo Juvenil del Fondo Social Europeo. 
clases teóricas y prácticas. Tres jóvenes «con perfiles muy diferentes» participan desde hace tres semanas en este programa, que culminará el próximo mes de diciembre. Durante estos cuatro meses, «todo el equipo» de Asovica va a estar a su lado. Tendrán a la coordinadora del proyecto, Laura Virto, a sus profesores, a su asistente personal pero, también, a los psicólogos, trabajadores sociales... de la propia asociación, y con el respaldo de la federación regional. «La ONCE hace un esfuerzo muy grande económico y de personal porque es verdad que son las personas más vulnerables, y les están dando todos los apoyos», agradece Briongos. Trabajarán a «nivel grupal e individual», y compatibilizarán «clases teóricas como prácticas». El propósito, que «adquieran las habilidades y capacidades suficientes para tener una cierta autonomía a la hora de encontrar un empleo». Encontrar un trabajo es el objetivo principal, pero la meta no es única. Aunque no se consiga la empleabilidad, «el hecho de que ellos ya salgan del programa con unas habilidades que quizá antes o no tenían tan desarrolladas o no conocían, eso ya es un éxito», destaca la coordinadora del proyecto,Laura Virto. De hecho, añade, si por ejemplo a raíz del proyecto «toman la iniciativa estudiar, también es una opción». 
«En definitiva, se trata de abrir las puertas de hacia donde quieren ir en su camino», indica Virto. «Ayudarles a encaminarse en su proyecto laboral y en su proyecto de vida. También, hacerles conscientes, enseñarles de una forma realista cuáles son sus habilidades, su potencial, lo que les gusta y se les da bien y, también, sus limitaciones», añade por su parte Briongos. 
Para ello, se trabajará «tanto el marco personal como el marco laboral y del empleo». Además, «hay unas competencias transversales que se tienen que trabajar a lo largo de todo el proyecto como son la inteligencia emocional, las habilidades sociales, las competencias para la empleabilidad, las competencias digitales -ya que los tres chicos tenían lagunas en este sentido y hoy en día es importante porque, por ejemplo, todos echamos curriculum por internet-...», explica la coordinadora de ‘PAsaXT hacia el empleo’. 
El trabajo en el aula se complementará con «el contacto con empresas, uno de los puntos importantes del proyecto». «Queremos que nos conozcan, que vean que las personas con un problema de salud mental pueden desarrollar un puesto de trabajo igual que otra y que, incluso, pueden aportar algunas cualidades y capacidades. Por ejemplo, yo soy súper impuntual, pero nuestros chicos son muy puntuales», ejemplariza.
Además, ‘PasaXT hacia el empleo’  incluye un «seguimiento diario» de lo que se hace en las clases y, también, tutorías individuales. Se cuenta además con el «apoyo técnico desde la federación, con tutorías on line, multiconferencias…» y, al finalizar el ciclo, se hará un encuentro de los 29 jóvenes que participan en el proyecto a nivel regional para «intercambiar experiencias».