CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


El dilema de Albert Rivera

Hay que partir de una sola certeza, una única certeza: nadie sabe absolutamente nada respecto a cómo pueden acabar las negociaciones que se van a producir las próximas semanas entre PSOE, PP, Ciudadanos y Vox. Con Podemos de convidado de piedra; no hay dirigente socialista que dé una mínima oportunidad a posibles acuerdos con Pablo Iglesias. El dirigente -todavía- de Podemos , cuando finalmente compareció ante los medios de comunicación no dijo una palabra sobre el latiguillo que repitió hasta el 26 de mayo: que quería ser ministro, que era “de sentido común”.

Cuenta un colaborador de Rivera que los miembros de Ciudadanos se precipitan sobre los periódicos y digitales para saber qué se dice de las negociaciones, y aseguran que la mayoría de lo que leen es pura especulación. No hay una sola decisión tomada. Albert Rivera ha nombrado un comité de negociación y va a poner distancia y tiempo con el asunto para tener un criterio más afinado sobre las consecuencias de pactar con quién y qué. Él, mejor que nadie, sabe las consecuencias que podría tener para su electorado que apostatara de sus promesas y pactara con un Pedro Sánchez al que detesta políticamente tanto como Sánchez le detesta a él. Pero teme por otra parte que formar parte de gobiernos de coalición con Vox dentro pueda ser tan letal como apoyar al PSOE. Así que prefiere el silencio mientras otros van tomando posiciones. De hecho, hay contradicciones en el seno de Vox, que el primer día tras las elecciones parecía que quería tocar poder entrando en gobiernos de coalición con el PP, mientras el segundo alguno de sus dirigentes afirmaba que no se planteaban gobernar, que preferían la fórmula andaluza.

¿Qué a Rivera le gustaría a poyar a Lambán para mantener su perfil centrista si llega a acuerdos con el PP? Lo lee –dice alguien cercano- y encuentra que es una reflexión lógica, pero no ha tomado ninguna decisión en ese sentido. ¿Qué ha tomado nota de que la reunión del Elíseo entre Macron y Sánchez es una manera de presionarle como miembro del grupo ALDE para que no acepte nada que suponga acercamiento a Vox? Pues sí ha tomado nota, pero a Rivera no le gustan las presiones. ¿Le cabrea que el PP dé por hecho que va a ocupar importantes gobiernos con el apoyo de Ciudadanos ? Sí, a Rivera le cabrea que se den por hecho acuerdos antes siquiera de que se inicien negociaciones.

Así que más vale esperar. Albert Rivera tiene un dilema, pero no lo va a resolver hasta que considere que ya puede tomar decisiones. Será cuando se hayan producido las reuniones necesarias, analizado pros y contras, ver qué se puede conseguir dando apoyos, y qué consecuencias electorales tendrían determinados movimientos.

Aun no se ha escrito una sola palabra del guión negociador… y pasarán algunos días hasta que empiece a cobrar forma.


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