SOPA DE GUINDILLAS

José Luis Bravo

Periodista


Grouchadas

i Groucho Marx levantara la cabeza, probablemente pediría derechos de autor por el uso prolijo que los políticos están haciendo estos días de la más conocida de sus máximas;’ Estos son mis principios, pero si no les gustan tengo otros’. 
En la diputación provincial de Soria se puso de manifiesto anteayer y por varios de los protagonistas que integran la coalición que ya manda en la institución provincial. Empecemos por Ciudadanos, que se ha desgañitado en la campaña electoral clamando por la regeneración, algo que sin duda le ha aportado un buen puñado de votos a costa, posiblemente del Partido Popular. A Igea I ‘El Regenerador’, se le ha sumado en la provincia Saturnino II ‘El Sumiso’, que llegó a decir que ‘antes se cortaba un brazo que votar al PP’, pero ha descubierto que le hacen falta los dos para manejarse en la vicepresidencia que le espera.
Con todo, el colmo de la incoherencia es que el partido que aboga por la supresión de las diputaciones, maniobre para gobernar una de ellas pactando, además, con uno de los integrantes de la PPSO, que fue expulsado precisamente por no asumir esa tesis del partido de Rivera. Por si no lo recuerdan José Antonio de Miguel que posibilitó el gobierno de Luis Rey en el pasado mandato, tomó posesión como integrante de Ciudadanos.
En la PPSO, la cosa tiene más miga. Su mensaje electoral pasaba por renegar de los grandes partidos que ignoran Soria y constituir en una fuerza provincialista que defendiera por encima de todo los intereses de esta parte de la meseta. Los archivos sonoros van a ser muy crueles estos días. A Pardo, por ejemplo, habrá que recordarle que declaró, poco después de perder la alcaldía de El Burgo de Osma que ‘la presidenta del PP habría fumado algo que le sentaba mal’ cuando aseguró que aún estaba abierta la posibilidad de un pacto a tres para conquistar el palacio de la Calle Caballeros.
Nos queda por saber qué se oculta en ese pacto que se firmó ante notario y que no se dará a conocer a la opinión pública, al menos si atendemos a las palabras de la presidenta popular Yolanda de Gregorio. ¿Habrá alguna cláusula para posibilitar que Pardo gobierne en el Burgo de Osma? ¿Se establecerá el mecanismo para integración de la PPSO en el PP? y si tal cosa se produce, ¿se convocará congreso en el PP para regularizar sus órganos de gobierno? Hagan sus apuestas.
De momento, a la espera de novedades, me quedaré con una curiosidad. El presidente Benito Serrano, tendrá de vicepresidente a Saturnino de Gregorio y el alcalde Benito Serrano, tiene como secretario de su ayuntamiento, Golmayo, también a Saturnino de Gregorio. Pareja de hecho.