JALÓN POR LA VEGA

Silvia Garrote

Periodista


La tormenta que no cesa

Vivimos tiempos convulsos en la política. Se podría pensar que el empacho electoral es un periodo cargante, en el que los partidos se afanan en conseguir votos descalificando al contrario, auto otorgándose medallas y en el que se olvidan de su papel de gobernar; pero hete aquí que el postpartido está resultando aún peor, un periodo de esperpentos en forma de pactos o no pactos y un erial de gobierno. Para cuadrar el círculo, algunos hablan ya de una repetición de elecciones, pensando que nuevas mayorías se abrirán paso, sin la necesidad de llegar a acuerdos imposibles o vergonzantes. La realidad es que una nueva cita electoral, lejos de aclarar, podría constituir un nuevo galimatías en forma de tormenta perfecta. Los ciudadanos hemos hablado en las urnas, tras de aguantar estoicos dos campañas electorales seguidas, pero el resultado no parece satisfacer a nadie, así que nos mandarán a votar hasta que les guste lo votado.
Escuchado en la radio: «Como no sean capaces de pactar y tengamos que ir de nuevo a las urnas, me quedo en mi casa y no voto». Escuchado en casa: «Como haya otras elecciones, que les vote su padre. Tendrían que pagar las elecciones de su bolsillo». Lo mismo, en definitiva, salvando el tono más o menos coloquial. Pareciera que la masa se ha cansado (nos hemos cansado) de tanto teatro y de tanta teoría política que piensa en las próximas elecciones más que en el panorama actual, pero como doctores tiene la iglesia, hay expertos en los partidos que ven más ventajas en el bloqueo que en lo contrario. Mientras tanto, el país a medio gas, los proyectos en el aire, las líneas de gobierno desdibujadas, las medidas necesarias en materia de vivienda, de desempleo, de educación, de medio ambiente… sin decidir. Un despelote, como diría aquel.  
Es muy posible que mi opinión no sea la mayoritaria, porque si no a estas alturas habría Gobierno en la Comunidad de Madrid, Gobierno nacional y gobierno donde aún quede pendiente. Creo que los partidos tienen obligación de buscar acuerdos y gobernar, sin cordones sanitarios, siendo flexibles y a la vez claros en sus propuestas, trabajar sin descanso por los pactos y sin buscar constantemente un rédito electoral futuro e incierto; remangarse y currar, en dos palabras. Y si no son capaces de hacerlo, habría que tomar una decisión que evitase el bloqueo actual de cara al futuro, esto es, que gobierne siempre la lista más votada en primera o segunda ronda, que se otorguen más escaños a los ganadores o que se aclaren los pactos antes de ir a unas elecciones, para que los votantes sepan a qué atenerse. Y ya puestos, tampoco me parece mala idea lo de las multas por no lograr pactos a tiempo. 
Valoraría más a un partido que se moja, que se atreve, que no está actuando al mirar de reojo al resto, que busca los pactos por todos los medios, que trabaja en lograr acuerdos y que no tiene miedo a gobernar que aquel que espera y propicia unas nuevas elecciones en busca de una mayoría que no le suponga ‘lastres’. Pero ya digo, esta no debe ser la opinión mayoritaria o cualificada que está dejando al país en barbecho, esperando la gran tormenta. 


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