Dos estaciones para vigilar la calidad del aire en Soria

Beatriz Jiménez
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El medidor situado en la Avenida Valladolid de la capital tiene picos puntuales de dióxido denitrógeno, sobre todo en invierno. En el de Muriel de la Fuente el mayor peligro es el ozono

Alumbrado, contaminación y ahorro

Muchas veces se habla de Soria como de un pulmón verde, gracias a sus amplias extensiones de bosques y a su falta de grandes fábricas o industrias contaminantes. Pero esta situación no le hace inmune a la contaminación del dióxido de nitrógeno, que muchas veces viaja desde provincias cercanas o es generada por la propia capital, o de otros elementos como el ozono. 
Dos estaciones son las encargadas de evaluar la calidad del aire en Soria.  Para ello, la provincia se divide en dos zonas atmosféricas: una es la denominada por la Junta de Castilla y León como de «ciudades medianas», en las que se evalúa la calidad del aire de Soria, Ávila, Segovia y Zamora de manera conjunta y vinculada a la protección de la salud humana frente a las emisiones del tráfico, calefacciones e industrias; y otra zona es la denominada «Soria-Demanda», que evalúa la calidad del aire en las zonas rurales y con especial control respecto al ozono, que es el contaminante con mayor incidencia en esas zonas. 
dióxido de nitrógeno. La estación de la primera zona está situada en la Avenida de Valladolid de la capital, «una zona en la que la contaminación es la más elevada de toda la ciudad», según los datos de la Junta de Castilla y León, que puntualiza que «en el resto de las zonas de la ciudad se respira un aire de mejor calidad». Y es que «es habitual» que las mediciones de esta estación determinen altas concentraciones de partículas de nitrógeno, hasta de un 70 u 80% del valor límite que determina que la calidad del aire es buena. «Se produce sobre todo en invierno, por efecto del uso de las calefacciones, y en días anticiclónicos», según explica Juan Luis Hernández, presidente de ASDEN-Ecologistas en Acción. 

Niveles bajos de contaminación
Niveles bajos de contaminación - Foto:
Esta estación no ha superado los umbrales de alerta a la población para protección de la salud humana en cuanto a dióxido de nitrógeno, dióxido de azufre, ozono, monóxido de carbono ni metales en ninguna ocasión desde el 2016, según las evaluaciones anuales de la calidad del aire que realiza la Junta de Castilla y León. Y solo una vez, en 2016, se superó el valor límite diario de partículas en suspensión para la protección de la salud humana. La mayor parte de los parámetros medidos están por debajo del umbral de evaluación inferior establecido por la legislación europea y estatal.
Aunque el entorno donde se encuentra la estación fija de Soria ha variado algo respecto a las condiciones iniciales de su instalación, sigue cumpliendo los criterios de microimplantación, según el último estudio realizado en 2017, que destaca su cercanía a la estación de autobuses. Se tomaron medidas en tres localizaciones de trafico diferentes de la ciudad y la conclusión final es que «la estación registra los valores mas altos de contaminación a los que pueden estar sometidos los ciudadanos de Soria, si bien, como en el resto de ubicaciones estos valores han sido sustancialmente mas bajos, la mayoría de los habitantes de Soria soportan unos valores de calidad del aire mejores a los registrados en la cabina», recalca el análisis. Desde ASDEN opinan que la calidad del aire es «mejorable» en la ciudad, donde asumen que «los picos de nitrógeno son más o menos puntuales, pero no se pueden negar». 
ozono. Respecto a la zona Soria- Demanda, la estación de medición se encuentra en la Casa del Parque de El Sabinar, en el municipio de Muriel de la Fuente. «Todos los contaminantes tienen niveles muy bajos, excepto el ozono», señalan desde la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León en Soria. Sus análisis apuntan que  todas las zonas rurales de España, excepto la cornisa cantábrica, tienen unos niveles relativamente altos  de ozono que determinan que, aunque no se hayan superado los valores objetivo para esta sustancia referidos a la salud humana, «es un contaminante sobre el que hay que mantener un nivel de alerta continuado en los periodos en los que las temperaturas son elevadas y hay una alta radiación solar que es cuando se genera en mayor cantidad en la atmósfera». 
Desde el Servicio de Prevención Ambiental y Cambio Climático de la Junta de Castilla y León explican que «el ozono en la baja atmósfera es una sustancia irritante y perjudicial para la salud humana que se forma en la atmósfera como consecuencia de complejas reacciones químicas en las que intervienen contaminantes emitidos por el hombre y, a menudo, a grandes distancias del lugar de formación, y otras sustancias de origen natural emitidas por la vegetación, lo que complica enormemente las medidas para reducir la presencia de esta sustancia en el aire ambiente». 
A este respecto, el último informe publicado por Ecologistas en Acción sobre La calidad del aire en el Estado español durante 2018  señala que «en el centro de la Península, los vientos procedentes del sur transportan la nube de contaminación de Madrid hacia el norte, llegando hasta la provincia de Soria, a más de 100 kilómetros de distancia». En el apartado dedicado a Castilla y León, el informe establece que «en dos de las cinco estaciones de referencia en la Comunidad para la evaluación de los niveles para la protección de la vegetación (El Maíllo en Salamanca y Muriel de la Fuente en Soria), se ha rebasado el objetivo legal establecido para el ozono en el quinquenio 2014-2018». Debido a estos datos, la organización ecologista concluye que «la mayoría de los cultivos, montes y espacios naturales de Castilla y León están expuestos a niveles de ozono que dañan la vegetación». Sin embargo, en la Evaluación de la calidad del aire en España del año 2017 del ministerio para la Transición Ecológica, se señala que la estación de Muriel de la Fuente «ha experimentado una mejora progresiva entre 2015 y 2017», en cuanto a niveles de ozono,  siendo en 2017 «la única  zona  de  Castilla  y  León  donde  no  se  ha  producido  superación  de este valor objetivo».