Malestar en Soria por el uso de las mascarillas 'fake'

Redacción/Ical
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Durante tres semanas los profesionales sorianos han estado haciendo uso de las mascarillas que el viernes retiró la Consejería de Sanidad ante la sospecha de su validez

Malestar en Soria por el uso de las mascarillas 'fake'

Malestar entre los profesionales sanitarios sorianos tras haber usado durante tres semanas las mascarillas 'fake' retiradas el viernes por la Junta de Castilla y León y no tener hasta la fecha ninguna explicación al respecto. 

Según ha podido saber este medio, estas mascarillas han sido "utilizadas en el hospital Santa Bábara de Soria durante las últimas tres semanas" y, sin previo aviso ni "explicación alguna" a los trabajadores que han estado haciendo uso de las mismas, fueron retiradas el viernes (a última hora de la mañana) por los reponsables de las respectivas plantas. 

Algunos trabajadores se muestran "preocupados", dado que han estado utilizando estas mascarillas "para atender a los paciente positivos en COVID-9", por lo que sienten que han podido estar "muy expuestos al virus". Además, se muestran molestos ya que hasta la fecha nadie les ha informado si se tomará algún tipo de medida al respecto para garantizar que no han sido contagiados y que, por tanto, no corren peligro de contagiar tampoco a otras personas. 

Se muestran especialmente vulnerables ya que "no es la primera vez" que ocurre algo así, y esto se suma a los graves problemas de falta de material que sufrieron ya al inicio de la crisis sanitaria, de modo que sienten que no están siendo lo suficientemente "protegidos" y "cuidados" para hacer frente a una pandemia de este tipo. 

La retirada

Cabe recordar que la Junta de Castilla y León retiró de manera cautelar 1.080.000 mascarillas, compradas en China, a la espera de contar con el informe de verificación del Centro Nacional de Medios de Protección, ya que son de la misma marca aunque de distintos modelos de las 20.000 inmovilizadas previamente. Así lo explicó la consejera de Sanidad, Verónica Casado, en la rueda de prensa telemática diaria para informar de la evolución del Covid-19 en la que detalló los datos de esa partida de 20.000 unidades compradas en Shanghai, como que es de la marca NK97, del proveedor Shanghai Huanbiao y el Anhui Subolun Garment. Detalló que se trata de una partida de 20.000 mascarillas adquiridas a principios de abril que adjuntaban los certificados de garantía correspondientes, es decir su homologación con la norma europea para las mascarillas FFP2. Tras analizar las observaciones trasladadas por varios centros asistenciales, se pidió un informe sobre su fiabilidad al Centro Nacional de Medidas de Protección, solicitado el 29 de abril. 

Respecto del desfase entre la compra y el informe, señaló que obedece al tiempo en recepcionar las mascarillas, detectar que algo no funciona correctamente y a que es desde el 24 de abril cuando se puede pedir la verificación, cuando el Ministerio de Sanidad habilitó esa posibilidad. 

Fue el 7 de mayo cuando la Junta de Castilla y León recibió el resultado del informe y el viernes por la mañana se emitió la alerta para la inmovilización y retirada de esas mascarillas de los, detalló, a la vez que subrayó que tienen localizada la compra, es un proveedor chino, gracias a la trazabilidad.

Los sindicatos exigen responsabilidades

"Llevan siendo usadas por los profesionales desed hace más de tres semanas, tiempo durante el cual nos sentimos legítimamente engañados por la administración sanitariade la Comunidad", denuncian desde FeSP (Federación de Servicios Públicos) de UGT. "Aunque ya sospechaban de su validez, siguieron dotando de ellas a los prefesionales hasta la misma mañana de su retirada", reprueban desde el sindicato, desde donde cuestionan los mecanismos de control de compras de la Consejería y exigen claridad en las respuestas. "Desde el sector de la Sanidad de la FeSP de UGT exigimos que se depuren responsabilidades y consecuentemente se asuman las mismas por los responsables, que se mejoren los sistemas de compras y control del material, una disculpa formal a los trabajadores y trabajadoras" y que "se tomen las medidas suficientes y conformes a los protocolos del Ministerio y del propio Sacyl para el seguimiento por parte de los respectivos servicios de prevención de los profesionales afectados por el suo de estas mascarillas impropias de su profesionalidad y dedicación". 

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) denuncia la retirada, ordenada por la Junta, de otras 20.000 mascarillas FFP2 que no cumplen las garantías suficientes de protección ante el Covid-19, para los profesionales sanitarios, según informe solicitado por la Gerencia Regional de Salud, elaborado por el Centro Nacional de Medidas de Protección, y recibido por los trabajadores sanitarios este viernes. Se trata de mascarillas NK97 Subolun y Moloven. Lamentablemente, advierte CSIF, "no es la primera vez que se producen retiradas de mascarillas, que ya han sido utilizadas por los profesionales. Volvemos, una vez más, a dejar desprotegidos a nuestros profesionales, con unos materiales que no cumplen para la función que se han diseñado". "Los profesionales que están dando lo mejor de ellos, que no han dado ni un paso atrás en esta crisis, se ven otra vez, indefensos”, denuncian.

“No entendemos cómo se puede comprar un material y posteriormente analizarlo, para ver si cumple o no las condiciones requeridas; y, sobre todo, no entendemos cómo se puede distribuir dicho material sin haber comprobado si va a proteger a aquellos que están en primera línea, luchando contra el coronavirus”, cuestionan.

“No importa si este material ha sido adquirido por Gerencia Regional de Salud de la Junta o por el Gobierno Central, ambos tienen la responsabilidad de cumplir y exigir que esos equipos cumplan los requisitos y estándares adecuados. Esa es la responsabilidad de la administración”, señala CSIF.