Almazán ultima una ordenanza de vertido de purines

Ana Pilar Latorre
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Pretende abrir un debate entre todos los sectores implicados para que pueden realizar sus propuestas

Almazán ultima una ordenanza de vertido de purines - Foto: Eugenio Gutierrez Martinez.

El Ayuntamiento de Almazán ultima la Ordenanza reguladora de vertido de purines, estiércoles y otros residuos. El alcalde, Jesús Cedazo, explica que «los cambios en los sistemas de producción han tenido y tienen una clara incidencia en el medio ambiente» y que «la intensificación de la actividad agrícola, ganadera e industrial han significado grandes beneficios socioeconómicos, así como la producción de unos mayores volúmenes de residuos por unidad de superficie».
Por todo ello, el nuevo equipo de Gobierno considera que es necesario afrontar el problema medioambiental, que «desde hace tiempo se viene soportando en el municipio de Almazán, provocado por los olores desprendidos como consecuencia del transporte, uso y vertido y procesado de purines, estiércoles y otros residuos en terrenos rústicos próximos al casco urbano, y en el propio casco urbano».
El Ayuntamiento adnamantino estima que hace falta adoptar las medidas oportunas para tratar de «mantener y preservar el medio ambiente sobre el que se asientan estas actividades, que intervienen en las relaciones y definen el concepto de la ordenación del territorio: ocupación de la población y del territorio, determinación una forma y modo de vida, generación de rentas, utilización de recursos naturales e incide en el medio natural. Pero, igualmente, es necesaria una regulación en este ámbito, para minimizar la problemática y el freno que estas acciones no reguladas suponen para otros sectores económicos del municipio».
El Ayuntamiento de Almazán lanzará en las próximas semanas una ordenanza para el debate público y con todos los sectores implicados, para que planteen, realicen alegaciones o propuestas en aras de establecer un texto que minimice perjuicios en todos los sectores y garantice la correcta aplicación de los residuos. «Una ordenanza que debiera haberse aprobado hace ya muchos años, al igual que en otros municipios de la provincia y de la Comunidad autónoma, enmarcada por supuesto en la Ley de Bases del Régimen Local, en la normativa sectorial y en el Derecho Comunitario Europeo», explica el alcalde adnamantino.
casco urbano. De esta manera, se considera oportuno «establecer una zona perimetral al casco urbano de Almazán donde esté limitada la aplicación de purines, como en muchos otros municipios. Que no limite en demasía el desarrollo de otros sectores económicos, ni el bienestar de los vecinos». Asimismo, se cree necesario «establecer un perímetro de seguridad en torno a pozos de agua que sirven para el abastecimiento de la población adnamantina, ahora sin regular por ninguna ordenanza, y cuya única limitación es la genérica de la Confederación Hidrográfica del Duero para captaciones de agua, que pudiera ser insuficiente a todas luces para un pozo de abastecimiento de agua potable para la población».
Igualmente, desde el Ayuntamiento se entiende que es necesario regular los vertidos en determinadas épocas del año y lógicamente en fechas señaladas declaradas de Interés Turístico Regional.