El Boinafest va a más en su quinta edición

Ana Pilar Latorre
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El Boinafest va a más en su quinta edición

La organización ultima los preparativos de esta cita que visibilizar la lucha contra la despoblación en la localidad desde los 80

En Arenillas se habían organizado en años anteriores conciertos de verano y otros actos, pero a Rodrigo Gismera, hijo del pueblo -son de allí su madre y tres de sus abuelos- y afincado en Madrid, le rondó siempre la idea de organizar un festival, el BoinaFest, como una manera de «devolver al pueblo todo lo que me ha dado a mí, después de pasar allí toda mi infancia, fines de semana, vacaciones, veranos de dos meses en plena libertad...». «Estuve un tiempo valorándolo y hablé con los organizadores de otros festivales pequeños en pueblos de Segovia. En 2015 nos animamos y nos lanzamos a organizarlo, pero como algo más que un festival musical, ya que surgió como una cita para dar visibilidad al tema de la despoblación y a la lucha que siempre ha mantenido Arenillas por mantener sus habitantes, desde los años 80, acogiendo a familias con niños en viviendas municipales», explica el artífice.
En un primer momento se dio cabida a grupos de Soria y se ha ido abriendo a otros de fuera de la provincia, que no lo tienen facilidades para promocionarse ni para conseguir actuaciones. «El objetivo es dar visibilidad a la despoblación y crear un espacio cultural para estas formaciones», comenta. 
cita sostenible y humilde. El BoinaFest, que se organiza por quinta vez consecutiva, ha contado con gran éxito en cada edición y sigue siendo un certamen «sostenible dentro de la humildad». Los grupos se inscriben y la organización selecciona los que actuarán en el concierto. Este año han concurrido 66 y, finalmente, actuará un grupo de Soria (Proyecto Hermético), uno de La Rioja (Black Luminescent) y otro de Cuenca (Cristosaurio), ya que se ha dado cabida a formaciones de la Serranía Celtibérica, una zona que agrupa a nueve provincias que sufren especialmente la despoblación. Se unirán otros cinco artistas o formaciones musicales, como Nono, Noiah y Versionalia.
El escenario se instala en la plaza del pueblo, donde se colocan las barras. A 50 metros, en la zona del valle, se ubica la zona de acampada, que el año pasado ocuparon medio centenar de personas y que «en cada edición son más». También es la zona de aparcamiento.
buenas sensaciones. Las sensaciones con buenas año tras año y acude gente tanto a las actuaciones de tarde como a las de noche. «Solemos tener en torno a 500 personas de público circulante, que son muchas, teniendo en cuenta que es un festival gratuito y con posibilidades limitadas, siempre con la idea de que sea sostenible».  
Yel BoinaFest va siendo cada vez más conocido.Pone como ejemplo que La Regadera, un grupo de Miranda de Ebro (Burgos) que tocó hace dos años en Arenillas forma este año parte del cartel del SoriaRock, por lo que sienten que pueden contribuir al lanzamiento de pequeños grupos de la zona. «Mucha gente conoce Arenillas ya por su festival», apunta insistiendo en la idea de que se amenice el verano en la localidad y se de una oportunidad a grupos de una zona despoblada, que tienen menos que otras formaciones.