Un paraíso para la práctica de la orientación

Ana Pilar Latorre
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La federación española apuesta por la organización de pruebas de nivel internacional, como la que se disputa del 6 al 10 de julio, en «bosques con condiciones excepcionales y pendientes moderadas»

Un paraíso para la práctica de la orientación

Los bosques de la comarca de Pinares son un lugar ideal para la práctica de la orientación, un deporte que combina fuerza y cabeza en pruebas en las que se valora la rapidez para completar los recorridos en plena naturaleza. La Federación Española de Orientación (FEDO) es consciente de ello y apuesta por la organización en Soria de pruebas tan relevantes como los ‘5 días 2019. VII Trofeo Internacional Pinares Soria’, que se desarrollará del 6 al 10  de julio en Navaleno, Covaleda, Molinos de Duero, Vinuesa y Soria. Mario Vidal, responsable de cartografía de la federación, se dio cuenta del potencial de Pinares hace años y a base de viajar siempre desde Zaragoza para practicar la orientación, acabó comprándose casa en Vinuesa. Además, forma parte de la federación Jesús de Miguel, el presidente del Club Navaleno Orientación, que surgió a raíz de la organización del primer campeonato de España en Pinares en 2003. 
Tras esta competición, en 2009 se organizó el Campeonato de Europa Junior, al que siguieron otros campeonatos de España por montaña, en bicicleta, de larga distancia... Ya en 2016 se organizó el primer campeonato de ‘5 días’ y este año será la segunda edición, agrupando de nuevo los días de entrenamiento previo y las distintas competiciones. Se contará con más de 1.400 corredores (1.335 españoles), de 137 clubes, de 44 provincias y 22 nacionalidades. Hay que tener en cuenta que una prueba de estas características se prepara durante año y medio, explica el experto en cartografía. La novedad es que la primera prueba será valedera para el ranking mundial, lo que atrae a cien atletas de muy diversas nacionalidades. La organización está muy satisfecha con la participación, ya que llegan atletas atraídos por los magníficos terrenos y pruebas de alto nivel.Se cuenta con trazadores, que son los técnicos que señalan los recorridos, a nivel internacional.
«Desde las primeras pruebas se ha contado con gran participación, de 900 a 1.300 corredores», explica Vidal. Y también en cuanto a la evolución, en todos estos años se han ido variando los terrenos y se han encontrado sitios nuevos. «Tenemos catada toda la comarca, la hemos recorrido entera», detalla Vidal, quien ultima la preparación de los 600 puntos para esta carrera (soporte con farol y estación electrónica con código). 
equilibrio. El experto explica que se trata de un deporte familiar, que puede practicar desde un niño de 10 años a un apersona de 70 y más (hay una categoría concreta para ese tramo de edad) y que tiene tanto una parte competitiva como lúdica, como singularidad. «Lo aúna todo», comenta subrayando el carácter social, ya que hay una obligación en las pruebas de contar con un servicio de guardería, por si coinciden compitiendo en un momento varios miembros de la familia. «Se basa en mapas temáticos con especificaciones cartográficas y se diseña el recorrido en un orden marcado. El atleta lleva un chip que cronometra electrónicamente cuándo pasa por cada punto marcado del recorrido y se puede hacer un seguimiento del corredor en el mapa en una pantalla. El objetivo es hacer el recorrido en el menor tiempo posible», explica. «Es un deporte que engancha y que integra la capacidad mental con la física. Es necesario saber orientarse pero se complica cuando se trabaja demasiado el cuerpo a la hora de razonar y tomar decisiones, es una dicotomía importante, hay que buscar un equilibrio entre fuerza y cabeza».
Además, tiene beneficios psicológicos, teniendo en cuenta que se practica en solitario en el interior de un bosque, como consecuencia de la superación al acabar el recorrido, la euforia al encontrar un punto o el abatimiento, superar el miedo a perderse en un entorno desconocido... «La gente lo prueba y continúa, porque es una sensación placentera terminar el recorrido y después intercambia experiencias con otros participantes, sobre las dificultades que se encuentran o lo que han hecho en un determinado momento».
Las competiciones se organizan por grupos de edad y las categorías en función de las condiciones físicas, destacando la de élite. Hay un total de 41 categorías y cuatro de ellas corresponden a deportistas que quieren tomar contacto con la orientación, con recorridos más sencillos.