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«Hay una oportunidad histórica para digitalizar los pueblos»

D. Alonso
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La segoviana Beatriz Herranz, licenciada en Ciencias Matemáticas por la Universidad Complutense de Madrid y con varios postgrados, aglutina una extensa experiencia de más de 20 años en el ámbito de las empresas en Telefónica

Beatriz Herranz Casas, Directora General de Telefónica para Castilla y León, Madrid y Castilla-La Mancha - Foto: Alberto Rodrigo

Accedió al cargo en febrero de este año. ¿Qué retos o proyectos tiene para Castilla y León? 

Conozco bien la región, soy segoviana, y llevo muchos años trabajando en el reto de la Digitalización de Castilla y León, algo que ya era clave, pero que tras la pandemia se ha convertido en una cuestión de supervivencia. Si algo positivo podemos sacar de este año tan duro es que hemos tomado conciencia de la importancia de la tecnología. La región ha dado un salto de gigante en transformación digital, equivalente a un lustro, pero no es suficiente. Debemos trabajar juntos, sector público y privado, en una nueva economía basada en la digitalización y en la sostenibilidad como motores de desarrollo regional. Aprovechar la tecnología para construir un modelo económico más solidario, con una mejor distribución de la población y la riqueza, más inclusivo y respetuoso con el entorno. Ahí estará Telefónica para ayudar a los castellanos y leoneses en los momentos duros, como ha hecho siempre en sus casi cien años de historia.

¿Cómo?

Trabajando con la Administración en la conectividad. Tenemos la mejor red de fibra de Europa y vamos a seguir trabajado en extender fibra y 5G en la región, pero, también, con los productos y servicios digitales más innovadores para las empresas y administraciones. Queremos seguir siendo sus socios tecnológicos de referencia.

El confinamiento permitió romper barreras como la del teletrabajo, que en buena medida eran barreras culturales. Ayudamos a muchas pymes y AAPP a implantar en tiempo récord sistemas de trabajo en remoto con total Seguridad. Pero poner en marcha una página web o trabajar fuera de la oficina, es sólo un primer paso. Es necesario introducir tecnologías como Internet de las Cosas o Big Data en los procesos productivos. Tecnificar sectores tradicionales como la agricultura o la ganadería aprovechado la Inteligencia Artificial y el BlockChain. También utilizarla para ayudar a la gestión más eficiente de servicios públicos en el entorno rural, apostando por el concepto de Smart Village.

¿El gran reto es la conectividad total en la Comunidad? ¿Es una utopía o una realidad?
Tenemos la mejor red de fibra de Europa y unos niveles de penetración rural muy superiores a los de otros países del entorno. Hay más fibra en las zonas rurales de España y de Castilla y León que en la media de las zonas urbanas de Europa. las zonas rurales españolas, disfrutan en media (46%) de mejor cobertura que la media TOTAL de la Unión Europea (30%). Eso no quiere decir que no haya mucho trabajo que hacer aún.

El objetivo es alcanzar la plena conectividad con banda ancha ultra rápida en 2025. Para ello, es necesario seguir trabajando sector público y privado. También con la esperanza puesta en los impulsos a la digitalización de la UE. 

El esfuerzo realizado ya ha sido enorme, pero de poco servirá si no mejoramos la tasa de adopción y uso digital, muy alejada de la media europea. Según el último índice de Economía y Sociedad Digital (DESI) estamos en posiciones de cola en el uso de Internet. El 43% de los españoles de entre 16 y 74 años carecen de competencias digitales básicas y el porcentaje sube en la región. Según encuesta del INE, el 70 de los hogares sin Internet, dicen que no lo tienen por no verle la utilidad o no saber usarlo. 

La pandemia de la covid-19 ha evidencia la importancia de contar con una buena red para teletrabajar. ¿Cómo se encuentra la red en la Comunidad, es suficiente para permitir el teletrabajo? 
Durante todo 2020 hemos observado picos de tráfico inéditos en la región y la red se ha comportado de forma excepcional. En algunos meses, se ha vivido un trasvase del tráfico de las capitales a las zonas rurales por el teletrabajo, pero, sobre todo, por las segundas residencias y por el cambio de patrón del turismo durante el verano, sin mayores incidencias. La red ha mostrado gran capilaridad y fortaleza, pero, como sabe, en Castilla y León hay 2.247 municipios, 1.600 con menos de 500 habitantes, con una densidad de población en algunas zonas similar a la de Laponia.

El año pasado, ocho de cada diez euros de inversión en fibra y un 80% de las Unidades Inmobiliarias (hogares y empresas) las hemos desplegado en poblaciones de menos de 1.000 habitantes, la mayoría, de menos de 500. Hemos llegado a poblaciones de 40 o 50 habitantes… 

La tecnología es muy importante, pero es sólo un habilitador. Para que la gente trabaje y viva en los pueblos son necesarias políticas que van desde el fomento de la natalidad, que sigue bajando en Castilla y León, hasta medidas fiscales. Una escuela, un centro de salud, una oferta cultural y de ocio... También, buenas conexiones. El teletrabajo presenta, además, otras brechas en la región por edad y género. Ha puesto de manifiesto, por ejemplo, que las mujeres ocupan mayoritariamente trabajos presenciales, sanitarios o asistenciales, y la falta de vocaciones STEM.

También ha quedado patente su importancia en ámbitos como la educación o la sanidad ¿Tienen en mente o en desarrollo algún proyecto para impulsarlo en los colegios o centros sanitarios?

A través de Fundación Telefónica trabajamos desde hace años en la empleabilidad de nuestros jóvenes, mejorando sus habilidades digitales para adaptarlas a la demanda de un nuevo mercado. También con Lanzaderas de Empleo como las abiertas recientemente en Ávila o Segovia. Impulsamos con Telefónica Open Future el emprendimiento desde las aulas. Y estamos trabajando con la Junta en un proyecto con toda la comunidad educativa para formar líderes digitales. Proponemos una Educación Digital basada en contenidos digitales específicos, conectividad y equipamiento tecnológico, además del cambio cultural que supone un escenario híbrido o totalmente on line. 

También apostamos por la telemedicina, que en esta región puede ser un gran apoyo en un primer nivel de asistencia al ofrecer un médico cualquier día, a cualquier hora y en cualquier lugar. Somos socios tecnológicos de la Junta en la implantación de la telemedicina, con pilotos desarrollados con éxito de la mano de Sacyl en los hospitales de Zamora, Palencia y Ávila. Telefónica gestiona, también, la plataforma tecnológica de Emergencias Sanitarias de la Junta, una de las más avanzadas de Europa.  Durante estos meses hemos trabajado de manera intensa con la Sanidad de Catilla y León en conectividad, pero también donando equipos y dando conexión gratuita a los hospitales de campaña.

Una de sus grandes apuestas está siendo la extensión del 5G en la Comunidad ¿Cómo va y qué va a suponer para Castilla y León? 

Ya hemos llevado 5G a casi un centenar de poblaciones en un despliegue solidario que, a diferencia de otras operadoras, no se ha basado en un criterio poblacional, lo que ha beneficiado a la región.    
La quinta generación móvil será una revolución; la revolución del milisegundo, que es el tiempo que marca la diferencia entre que un coche autónomo salve un obstáculo (a un peatón) o tenga un accidente. En Segovia, primera Ciudad Tecnológica 5G de España, Telefónica hizo circular el primer coche autónomo. 

El 5G ofrece nuevas posibilidades para la Industria regional, por la hiper conectividad y la latencia cero. Un milisegundo permite que los modelos productivos sean tan perfectos que reduzca el margen de error. También permitirá ampliar la cobertura de banda ancha en las zonas rurales y que las ciudades sean más inteligentes y respetuosas con el medio ambiente. Tecnologías como el 5G abren un nuevo abanico de posibilidades en el ámbito de la salud, como las operaciones en remoto. 

¿Y para los usuarios?
El 5G permite crear hogares conectados, más seguros, cómodos y con mayores posibilidades de ocio. Seguimos trabajando desde Castilla y León en nuevos casos de uso del 5G. Vamos a probar en Segovia el potencial del 5G de banda más potente con un proyecto de musicoterapia inmersiva en una residencia de Caritas para ver sus beneficios en personas con enfermedades neurodegenerativas como Parkinson o Alzheimer. También, con el IE, vamos a llevar a cabo un piloto de Educación Digital.

¿Está la Comunidad preparada para esta nueva revolución tecnológica?

En esta Comunidad hay mucho talento. Hay empresas de referencia mundial. Todos tenemos en mente ejemplos en diversos sectores, pero, a pesar del impulso dado estos meses, muchas pequeñas y medianas empresas (alrededor de un 30%) no han comenzado su proceso de digitalización. Es necesario cerrar la brecha de conectividad, pero sobre todo la brecha de adopción y habilidades digitales, porque, si no, toda la inversión y esfuerzo será en vano. 

Tenemos una oportunidad histórica para digitalizar también nuestros pueblos, con nuevas tecnologías (5G) y modelos económicos emergentes y una mayor conciencia medioambiental. Jóvenes muy formados y sin trabajo, encarecimiento del entorno urbano, teletrabajo y movilidad de empleo digital.  Hay que fomentar el emprendimiento rural. Tecnificar sectores tradicionales e identificar proyectos innovadores, sostenibles y sociales enfocados a la solución de problemas locales, creando negocios adaptados a los recursos endógenos. Un mundo rural más diverso generacionalmente y en género. En todo ello podemos ayudar con nuestra tecnología. También en la puesta en valor del patrimonio.

Más allá del 5G ¿qué otros proyectos tienen en Castilla y León a corto o medio plazo?

Territorio Rural Inteligente, en el que trabajamos con la Junta y las diputaciones, es un proyecto de referencia, porque por primera vez en Europa se ha implantado nuestra plataforma inteligente fuera de un entorno urbano. 

Se trabaja en verticales como la gestión eficaz del agua, la luz o de residuos y, también, en turismo inteligente, pero puede tener múltiples aplicaciones. En la región tenemos dos centros de referencia mundial: El Centro de Telefónica ID en el Parque Tecnológico de Boecillo (Valladolid) y el Centro de Ciberseguridad en Industria 4.0 (C4IN), en León. 

Desde el primero, la compañía ha desarrollado algunos de los servicios más importantes para la empresa como Aura o la Cuarta Plataforma. También ha jugado un papel vital en el desarrollo del 5G. El Gobierno regional ha declarado de Especial Interés el proyecto ‘On Edge’, por su contribución y capacidad para generar actividad de alto valor añadido y empleo de calidad.

El Centro de Ciberseguridad en Industria 4.0 de Telefónica Tech de León, (C4IN) es estratégico. Nutrido por expertos en ciberseguridad de la región, reforzó su actividad en la pandemia al centrarse en los endpoints, la parte más vulnerable para la empresa en un escenario de teletrabajo masivo. En su primer año, desde C4IN se ha lanzado Aristeo; el primer proyecto de investigación en ciberseguridad industrial junto con CIDAUT. Se trata de una red de señuelos industriales reales que permiten estudiar al ciberdelincuente y extraer información con procesos de inteligencia para fortalecer los sistemas defensivos del cliente.

Finalmente, a través del Hub de Telefónica Open Future en Segovia, la compañía apoya el emprendimiento y acelera numerosos proyectos de jóvenes de la Comunidad: 35 en 2020.

¿Cuáles son los retos del sector tras la pandemia? 

Le hemos perdido el miedo a teletrabajar, a aprender, a comprar o a relacionarnos online. Algo que no hubiera sido posible sin las redes de Telefónica. 

Hemos comprobado que existen soluciones en el mundo digital para los mayores desafíos: El Big Data con la Inteligencia Artificial ayudan a prevenir brotes y a diagnosticar pacientes. La robótica se ha revelado esencial en la atención de pacientes y los drones y vehículos autónomos han sido críticos en las tareas de desinfección. 

Y así existe una larga lista de ejemplos de tecnologías que aporta Telefónica y que, junto a la conectividad, han resultado esenciales. 

Las telecomunicaciones se han convertido en un sector de primera necesidad. El reto es extraer las lecciones que nos deja la pandemia, aprender y avanzar hacia un modelo económico digital más justo y sostenible.