La exclusión social severa sube y alcanza a 213.749 personas

SPC
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La exclusión social severa sube y alcanza a 213.749 personas - Foto: Alberto Rodrigo

Un informe de Cáritas cifra los hogares afectados por esta situación en un total de 87.720, con un incremento de un 3,9% entre 2013 y 2018

La exclusión social severa registró un incremento de un 3,8 por ciento en los últimos cinco años en Castilla y León, hasta alcanzar a 213.749 personas al concluir 2018, lo que representa un 8,9 por ciento de la población total de la Comunidad, 2.409.164 habitantes. Así se pone de manifiesto en el VII Informe de la Fundación para el Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada (Foessa), que se constituyó en 1965 con el impulso de Cáritas para conocer de forma objetiva la situación social de España.

En el informe consultado por Ical -que se realiza cada cinco años y fue presentado hoy en la sede de la entidad benéfica-, figura, además, que en la Comunidad la exclusión social moderada afecta a 154.164 personas, un 6,4 por ciento de la población con una bajada de un 4,4 por ciento respecto a 2013. En el apartado de integración social plena figuran 1.371.348 personas, un 56,9 por ciento, cifra que mejora un 7,5 por ciento la de hace cinco años, que era de 1.244.905 personas. Finalmente, en situación de integración precaria el último año había 669.903 personas, un 27,8 por ciento, cifra que cae un siete por ciento comparando con la de 2013, que era de 877.646.

En cuanto a la cifra de hogares afectados por exclusión severa el informe detectó en el último quinquenio un incremento de un 3,9 por ciento hasta un total de 87.720, frente a los 48.152 de 2013. A su vez, los hogares con exclusión social moderada se sitúan en 74.198, un 7,3 por ciento, con un descenso de 2,5 puntos porcentuales, al ser hace cinco años 100.588. En el apartado de integración social plena aparecen 574.811 hogares, un 56,4 por ciento, aumentando un once por ciento frente a los 488.778 de 2013, mientras que la cifra de hogares con integración moderada es de 282.271, bajando 10,5 puntos, ya que hace un quinquenio eran 393.682 los que estaban en esta situación.

En el informe nacional que ofrece datos sobre el nivel de integración social de la población y de los hogares se pone de manifiesto que un 18,4 por ciento de la población española (8,5 millones de personas) padece exclusión social. Esto significa que hay 1,2 millones de personas más en esta situación que antes de la crisis. De los 8,5 millones, casi la mitad, 4,1 millones, están en exclusión social severa por inseguridad de vivienda, desempleo persistente o precariedad laboral extrema. lo que supone un 8,1 por ciento de la población, cifra, no obstante, que es un 2 por ciento menor que hace cinco años, donde había casi 5,1 millones.

El informe, presentado en Cáritas en Madrid, subraya la necesidad de una “intervención urgente” sobre el grupo de los “expulsados”, que dentro de esos excluidos suman 1,8 millones de personas (el triple que en 2007). Los datos de Foessa subrayan también que a esas penalidades pueden llegar otras muchas personas, pues dentro de la sociedad integrada hay una bolsa de ciudadanos que en el documento llaman la “sociedad insegura”. Serían unos seis millones de personas, una ciudadanía “en el filo de la navaja” y en “la antesala de la exclusión”, mientras otra buena parte de la sociedad integrada está mostrando “fatiga de solidaridad”.