El Real Madrid se regala un triunfo de órdago frente a Doncic

Europa Press
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El equipo merengue remonta a los Dallas Mavericks en los instantes finales. Escasa presencia del escolta esloveno sobre la cancha, a causa de unas molestias físicas

El Real Madrid se regala un triunfo de órdago frente a Doncic - Foto: EFE/ JC Hidalgo

El Real Madrid ganó este martes por 127-123 a los Dallas Mavericks, con remontada espectacular en los instantes finales, en un partido amistoso disputado en la capital de España y que valió para agasajar al escolta esloveno Luka Doncic, exjugador merengue y actual estrella de la franquicia texana de la NBA.

El WiZink Center se vistió de gala para recibir a uno de sus más recientes hijos pródigos, un Doncic que arrastraba dolores en su gemelo izquierdo y que por ello limitó sus minutos sobre la cancha. Pero eso no rebajó al acontecimiento, que igualmente servía como encuentro de pretemporada para los Mavericks.

Un vibrante vídeo durante el calentamiento dio paso a otro más emotivo en la presentación de equipos, con las gradas entregadas a Doncic, que agarró el micrófono antes del salto inicial para agradecer a todos tanto apoyo durante su estancia de varios días en la capital española junto a los integrantes de su actual equipo.

Pese a dichas molestias físicas, el '77' de los Mavs arrancó en el quinteto titular y brindó con Sergio Llull un duelo desde más allá de los 6,75 metros. Mientras el base de Mahón encestó sus tres primeros intentos de triple, al esloveno le costó un lanzamiento más. Para unirse al festín, Rudy Fernández clavó dos triples más.

Entró pronto en escena el factor de dosificar minutos, con el cuadro local pendiente de su duro inicio de Liga Endesa y Euroliga, y con el conjunto visitante en plena puesta a punto para una NBA 2023/24 que tendrá como gran novedad su nuevo Torneo Intratemporada, con la Final Four fijada a las puertas de Navidad.

El escolta australiano Dante Exum, con pasado en el FC Barcelona y más recientemente en el Partizán de Belgrado, acaparó protagonismo junto a Tim Hardaway Jr. para mantener a los Mavs cerca en el marcador. El propio Exum se había llevado la gran pitada de la noche, en su presentación, por volver al 'lugar del crimen' casi seis meses después.

Ni se saludó en ese calentamiento con Guerschon Yabusele, su principal contrincante durante la enorme trifulca que algunos miembros del Partizán tuvieron el pasado 27 de abril con los jugadores del Real Madrid durante los cuartos de final de la Euroliga 2022/23, igualmente sobre la pista del WiZink Center.

Sin embargo, esta noche pensada solo para loas a Doncic no dio pie a polémicas. Los ataques se ciñeron a lo puramente deportivo, con ventajas del Real Madrid en el primer periodo que no pasaban de los siete puntos (12-5, 30-23) y que además se redujeron, hasta agotar el minuto 12 en un ajustado 38-37.

El pívot francés Vincent Poirier tuvo un par de acciones positivas bajo el aro rival y su compatriota Fabien Causeur acertó desde la media distancia, fraguando un desempeño coral donde seguía Llull como líder provisional de anotación blanca. Enfrente, Kyrie Irving vestido de calle y ejerciendo abajo de espectador de lujo, mientras que Doncic pasaba todo el segundo cuarto en el banquillo.

El entrenador visitante, toda una leyenda como Jason Kidd, apostó por un plan con Derrick Jones Jr., Dereck Lively II y sobre todo Grant Williams como amenazas para ambos tableros. El exalero de los Boston Celtics está cuajando una pretemporada todavía discreta con Dallas, pero exhibiendo espíritu de equipo.

De eso se aprovechó Seth Curry gracias a su oportuna aparición en ataque, guiando a su equipo para voltear el marcador del 57-49 al 65-71 con el que se alcanzó el descanso. Echó en falta el Real Madrid más mordiente de Dzanan Musa desde fuera de la 'pintura' y la habitual intimidación de Walter 'Edy' Tavares en el poste bajo.

Tras cuatro partidos ausente por una infección respiratoria, el pívot caboverdiano jugó a cuentagotas y le cedió focos tanto a Yabusele como a Poirier. Precisamente este último, para acortar la ventaja de los Mavs que llegó a ser de +11 (69-80, 71-82), hizo dos acciones seguidas de mérito.

Un mate suyo estableció el 80-86 a 6:18 de acabar el tercer periodo, pero de un tiempo muerto justo a continuación sacó mayor tajada Kidd que Chus Mateo en el banquillo rival. A la buena labor de Exum y de Williams se sumó Dwight Powell, a la vez que Hardaway Jr. continuaba enchufadísimo de cara al aro.

82-96 arriba se puso el conjunto texano, que contemporizó bien hasta terminar el periodo con un +9 (90-99) que aumentó Exum, nada más empezar el cuarto y último capítulo con un triple a tablero. Respondió Sergio Rodríguez, gris hasta ese momento, aunque autor de una bonita asistencia para un 'alley oop' de Poirier que daba esperanzas al cuadro merengue (96-102).

Los pupilos de Kidd soportaron entonces los arreones de su adversario, bastante fallón en el triple. Erraron Alberto Abalde, el 'Chacho' Rodríguez en dos ocasiones y Rudy otra más, en su caso con un lanzamiento que ni rozó aro. Pero el '5' madridista se redimió, a 6:46 de la conclusión, con uno que sí entró para poner el 101-109.

La insistencia de Facundo Campazzo, que se plasmó en acciones fundamentales cuando el cronómetro agonizaba, espoleó al Real Madrid para situarse a tres puntos de distancia (111-114) tras un mate de Yabusele. Pero un triple inmediato de A.J. Lawson apaciguó los ánimos del pabellón (111-117), que coreaba el nombre de Doncic.

No cejó en su empeño el equipo blanco, apretando las cosas (115-117) con dos tiros libres de Rudy, seguidos de un tapón de Poirier para un infructuoso ataque en manos de Yabusele. Poco que reprochar al ala-pívot francés, que se desquitó justo después con un triple para empatar el encuentro (118-118).

Los de Mateo subieron la intensidad en defensa, secaron de golpe a los Mavs y encima Campazzo se erigió en estilete ofensivo para hacer creer a la afición local con una victoria de prestigio (124-120). Poirier creyó más que nadie, con un tapón monumental a Lawson y un rebote decisivo, en los prolegómenos de una cuenta atrás y en la que el mismo Campazzo puso el broche con un triple que selló el gran resultado merengue.