El método Pascual Oliva

Sergio Recio
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El entrenador soriano cuenta actualmente con un grupo de entrenamiento de 14 atletas en el que dos de ellos ya tienen la mínima olímpica para París tras una espectacular Maratón de Sevilla

El método Pascual Oliva - Foto: E.G.M

Decir que Enrique Pascual Oliva es uno de los grandes entrenadores del atletismo de fondo en España es lo habitual. Lo es y lo ha sido por décadas, desde Abel Antón y Fermín Cacho ha llovido mucho, pero el soriano sigue demostrando que su método no solo funciona, sino que hace que deportistas de todo el mundo decidan asentarse en la provincia para ponerse a sus órdenes.

Ahora son 14 los pupilos con los que cuenta. Dani Mateo fue su gran éxito en los Juegos Olímpicos de Tokio y en la Maratón de Sevilla de hace una semana ha conseguido construir dos nuevos proyectos para París. Ibrahim Chakir certificaba su pase a la ciudad francesa como campeón de España en su cuarta carrera en esta distancia. Por su parte, el chileno Carlos Díaz lograba la clasificación con el récord nacional en su segunda prueba.

Son solo dos ejemplos de un grupo de entrenamiento que cuenta con Sebas Martos como medallista nacional en Ourense, con Fedra Luna batiendo récords de Argentina y con un Issac Nader como un posible medallista olímpico y también mejor marca en Portugal. Esto es solo una parte de todo lo que maneja Pascual Oliva.

EL ANÁLISIS. Hay una frase del atleta chileno Carlos Díaz que a Enrique Pascual Oliva se le ha quedado marcada. «Me dijo que Soria es el mejor lugar del mundo para entrenar», recuerda ahora el soriano. A través de ese mensaje construye ahora el día a día, cerca de sus atletas, pendiente de cada detalle físico y mental para pulir todo lo necesario para evolucionar en la dirección adecuada.

Él es el primer ejemplo. A la hora de realizar este reportaje, Pascual Oliva llega el primero. Después lo hacen sus atletas. «Busco algo así como ser una ONG de esto», comenta con humor. «El que quiera que yo le ayude, lo hago y luego llegaremos más alto o más bajo», añade. Lo que está claro que el paso de los años no ha afectado al método. «No hay mucho que inventar», desvela. «Si hace 30 años eras capaz de correr en una marca, ese sistema es posible que ahora siga sirviendo», matiza.

Entre esos cambios está, entre lo que destaca Pascual Oliva, la nutrición. «Puede que sea peor que antes», analiza. «Lo que pasa es que ese estudio puede llevarte a aprovechar mejor lo que tenemos, pero seguro que los griegos se alimentaban mejor antes», destaca. En el caso de las zapatillas también tiene su visión. «Puede que tengas un Formula 1 que te permita ir a 300 kilómetros por hora, pero eso también puede dejarte secuelas», sentencia. En definitiva, «no hay tantos cambios».

ELENTORNO. Una vez contextualizadas las circunstancias, es momento de profundizar en su trabajo. «La clave es el día a día, la paciencia, el sufrir algunas veces y disfrutar otras», detalla. Para Pascual Oliva es «hábitos, rutina y paciencia». Después llegarán otras circunstancias. «Habrá momentos complicados, pero no pasa nada porque llegarán otros en los que disfrutarás más», afirma el soriano.

Para el entrenador solo hay una condición para ponerse a sus órdenes: estar en Soria. «Muchos grupos tienen muy poco contacto y eso es negativo», explica. «Aquí ves lo que pasa, la zancada, lo que te falta, lo que se puede mejorar», añade. «El día a día transmite también esa confianza, si falta autoestima tú lo ves cada día y lo trabajas», puntualiza.

Enrique Pascual Oliva hace de entrenador, psicólogo y casi un padre. Si hay un lugar que puede considerarse el hogar de esta pequeña familia ese es Valonsadero. «Hace que el trabajo sea más intenso por la variación del terreno», apunta. «Es más cómodo porque es un suelo natural y agradable, lo que evita lesiones», añade. «Incluso en la junta de los ríos se preparan cuando el momento no es el mejor o te recuperas de lesiones», finaliza. 

El secreto puede ser que en realidad no hay nada extraordinario, pero a su vez desde esa sencillez consigue resultados al alcance de muy pocos. Con su jubilación todavía lejana busca que en futuro esto siga. «Tengo un ayudante que el Raúl Pascual», comenta. Ha señalado a su sucesor y viendo su puntería, seguro que acierta.