"El abandono escolar se acerca al 9% que marca la UE"

P. Velasco
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Licenciada en Derecho por la Universidad de Valladolid y funcionaria de la Administración autonómica desde 1997 donde ha pasado por diferentes cargos públicos, Rocío Lucas está al frente de la Consejería de Educación desde julio del año 2019

"El abandono escolar se acerca al 9% que marca la UE" - Foto: Leticia Pérez

¿Qué balance realiza del curso escolar que acaba de comenzar en la Comunidad?

Ha sido un inicio sin incidencias y positivo. Comenzó el día 7 en Infantil y Primaria con 186.000 alumnos y con novedades en el ámbito de la Educación Infantil. Cuando comienza un curso siempre supone emoción, entusiasmo y agradecimiento a todo el trabajo que hay durante el periodo estival para que no surjan problemas.

¿Cómo ha sido el proceso de escolarización de esos niños de 1 a 2 años que se han incorporado al sistema?

Cuando desde la Junta se apostó por la gratuidad universal, que fue un compromiso del presidente Mañueco, fueron más de 10.000 alumnos de 2 a 3 años los que se matricularon. Este año arranca la etapa de 1 a 2 con 6.000 alumnos. Las expectativas entre las dos etapas han sido muy buenas, porque pensábamos que de 1 a 2 iba a haber un número inferior de alumnos matriculados al ser edades complicadas, pero la acogida de las familias ha sido positiva y un éxito de la matrícula.

Precisamente la incorporación de esos alumnos de Infantil palia la pérdida de niños en etapas como Primaria y que terminará trasladándose a Secundaria. ¿Ya se estudian opciones para reorganizar el sistema educativo?

El sistema educativo está siempre en reorganización, es dinámico y no puedes mantener la rigidez de una administración ordinaria. El elemento positivo de la incorporación de los alumnos de 1 a 3 años ha sido que aumenta más Infantil respecto a otros años, pero lo novedoso también de este año es que se aumenta la Secundaria, Bachillerato y FP. No es mucho, pero no es como otros cursos que bajaban todas las etapas. Eso hace que este curso, el saldo global del alumnado haya aumentado un 1,11%, por lo que hay más alumnos en el sistema. Cuando luego ves el crecimiento vegetativo, y evidentemente la natalidad es uno de los elementos que influyen en el alumnado, vas reajustando unidades.

¿Se han cumplido las ratios acordadas hace un año con los sindicatos?

Se han cumplido las ratios y nuestro compromiso es ir progresivamente bajando la ratio en las primeras etapas. Al igual que se ha cumplido el acuerdo de la mejora de las 35 horas, que ya se puso en marcha para toda la Administración y que en Educación, la implantación se ha hecho el 1 de septiembre. De hecho ha habido una subida para todas las novedades que tenemos que incluir de 838 profesores tanto en público como concertado (720 para lo público y 118 para la concertada).

Pese a este aumento de los docentes, los sindicatos mantienen sus advertencias sobre la falta de personal y la alta tasa de interinidad que existe en educación...

Es evidentemente respetable la opinión de las organizaciones sindicales, de hecho mantenemos con ellos una relación estrecha, pero con los profesores que se ha contratado se cumple el acuerdo de las 35 horas perfectamente, y a la vista está que están las plazas adjudicadas y que los profesores están desde el 1 de septiembre en los centros educativos. Respecto a la tasa de interinidad, se ha bajado de un porcentaje muy alto en los dos últimos años: en Primaria estamos en un 11,15% y en Secundaria en el 18,40%, cuando en esta etapa partíamos de un 23%. Vamos a lo máximo que permite la ley en oferta de empleo público, es decir si permite 120 de tasa de reposición con la estabilidad, vamos al 120. El compromiso es llegar al 8% en 2024, porque es lo que nos ha marcado el Gobierno, y lo vamos a cumplir. Vamos progresivamente reduciendo esa tasa de interinidad con las ofertas que quedan pendientes en 2024 y con las que sacaremos todavía este año, para conseguir llegar a ese 8%.

¿Cuántas plazas quedan pendientes de convocar?

Quedan 2.400 y para este 2023 está pendiente de negociar la oferta de empleo público con las organizaciones sindicales, lo que se sumará a la que ya tenemos pendiente de convocar.

Castilla y León apostó por el mantenimiento de centros con tres o cuatro alumnos en el medio rural. ¿Se va a continuar con dicha medida?

La apuesta de la Junta por la educación del medio rural ha quedado firme y es un compromiso del Gobierno regional. Tenemos una distribución de población evidentemente también rural y eso hace que tengamos que mantener los servicios públicos. La apuesta por centros con tres alumnos ha permitido que se mantengan más aulas en el ámbito educativo, para este curso 41, y permite abrir colegios que a la vez dinamizan el municipio y lo convierten en más atractivo para las familias. Concretamente en Soria se ha abierto Bayubas de Abajo y en Valladolid, Cogeces de Íscar. Es una apuesta firme del presidente de la Junta que incluye mejorar rutas de transporte o el transporte gratuito para Bachillerato, como novedad. Con lo cual, sí, la política es seguir apostando por el mundo rural.

Este curso es el definitivo para la adaptación de los centros a la nueva ley educativa. ¿Quedará algo pendiente?

En primer lugar, el Ministerio ya ha paralizado la aplicación de la Lomloe en la EBAU que corresponde para este año, porque estamos en una situación de un Gobierno en funciones que no puede adoptar decisiones que sean más allá del trámite administrativo. Con lo cual, esa primera actuación que querían hacer de implantar para este curso el nuevo modelo de la EBAU ya se ha visto que no se ha podido hacer, entre otras cosas porque están en funciones y querían tomar la decisión cuando ya comenzaba el curso y los profesores deben saber con que normas deben hacer los exámenes, por tanto ahí es algo que van a tener que retrasar. Tenemos tanto la EBAU como las pruebas de diagnóstico, como otros decretos de desarrollo currícular que evidentemente tendrán que tener su proceso de desarrollo en el momento que se pueda.

De cara a futuras negociaciones sobre la EBAU, ¿Castilla y León mantendrá sus reivindicaciones?

Siempre pedimos el planteamiento de una EBAU única, por justicia, por equidad, porque no puede haber un distrito universitario que sea único cuando la prueba de acceso no es única. Esa sigue siendo nuestra principal exigencia. Ya trasladamos en junio que no se podía implantar la nueva prueba cuando no había habido ni consenso con las comunidades autónomas ni con la comunidad educativa. Ahora comenzando el curso, el Ministerio quería implantar esa medida y se ha rechazado por parte de Castilla y León.

¿Esta negociación de la EBAU podría ser un primer paso para llegar a un pacto educativo en España?

Lo ideal sería que hubiera un pacto por la educación, porque no es solo la EBAU lo que tienes que tener de acuerdo en un sistema educativo donde debe haber uniformidad. El sistema educativo no puede estar continuamente a tantos vaivenes legislativos, porque yo no he visto ningún otro sector que esté continuamente sujeto a tantos cambios. Eso hace que en las comunidades con competencias transferidas, cada curso genere incertidumbre y tensión. Los cursos tendrían que ser un proceso mucho más ordenado para hacer una generación que tenga una estabilidad. Por lo que desde mi punto de vista, el pacto por la educación es más necesario que nunca.

Uno de los contenidos que causó mayor polémica en la aprobación de la Lomloe fue la posibilidad de titular en la ESO con suspensos. Castilla y León ya anunció que iba a introducir los cambios necesarios para modificarlo. ¿Cómo se ha gestionado finalmente?

En Castilla y León se adaptó la parte normativa para que fuera el claustro de profesores, teniendo en cuenta la capacidad y las asignaturas, el que determinara si titulaba o no. Porque no se trata de titular, hay que ser honesto con el alumno y ver si ha superado los conocimientos y las competencias que debe de tener para esa etapa educativa. Nuestro objetivo es que titulen pero que conozcan la materia. De hecho, hemos reforzado las clases de refuerzo y el acompañamiento que hacemos durante las etapas importantes. Este año como novedad lo pondremos desde octubre porque queremos que se titule con aprobados y eso hace que luego cuando se valore el sistema educativo, en Castilla y León sigamos estando entre los más valorados porque el conocimiento es lo primero que debe tener el alumnado.

Comentaba antes que las cifras de matriculación han subido en todas las etapas educativas. ¿Son referencia de un menor fracaso escolar con respecto a otras comunidades?

Es un elemento que permite que el abandono escolar temprano en nuestra Comunidad haya bajado considerablemente. Partíamos de un 13,9% en 2017 y estamos en un 9,9, muy cercano al nueve que marca la UE para 2030. Eso ha sido posible por la mejora de las ofertas de Bachillerato, de FP y de las enseñanzas de régimen especial, porque no son obligatorias pero permiten al alumnado seguir manteniéndose en el sistema y obtener un mejor acceso a un empleo. Es una medida que quisimos poner en marcha para paliar el abandono escolar temprano y está dando sus frutos.

¿Se va a seguir apostando por esa línea?

Sí, por ejemplo en FP el año pasado se pusieron en marcha 45 ciclos nuevos y este año son 44.

Los docentes se quejan de la enorme carga burocrática que supone la implantación de la nueva ley educativa. ¿Se están adoptando medidas para mejorar esta situación?

Una de las mayores quejas que ha planteado la Lomloe ha sido el tema de la carga burocrática que deben hacer los profesores, algo que ya trasladamos al Ministerio. En Castilla y León estamos haciendo un análisis de que normas son las que exige la Lomloe, viendo cuáles se pueden agrupar para que no tengan que hacer tanta carga laboral, además de poner en marcha una herramienta para el sistema de evaluación. Pero vuelvo a decir que lo ideal en el ámbito educativo es que las leyes se consensuen con las comunidades y podamos plantear lo que nos transmite la comunidad educativa para evitar que los cambios supongan perjuicio para el sector, porque al haber más cargas va en detrimento de otras labores que tenemos que hacer.

Padres de alumnos con necesidades especiales denunciaron que la nueva ley educativa implicaba el cierre de los centros de educación especial. ¿En Castilla y León se garantiza su elección de centro? 

Cuando salió la Lomloe, una de las mayores quejas fue que había una disposición adicional que da un plazo de 10 años para que los centros de educación especial dejen de existir. Ahí exigimos que esa disposición se derogara, porque aunque no es inmediato, sí está ahí el plazo. Nosotros seguimos apostando por la pervivencia de los dos sistemas, de hecho seguimos potenciándoles con la financiación correspondiente. Seguiremos insistiendo al Gobierno que esté que esa disposición adicional tiene que desaparecer porque deben convivir los dos sistemas.

La implantación del bilingüismo ha generado numerosas quejas en las familias y se planteó un cambio en la estrategia. ¿Para cuándo estará listo?

La apuesta por el bilingüismo sigue siendo necesaria, de hecho prácticamente la secciones son las mismas que cuando se implantaron con 658. Concretamente este curso solo hay un centro que ha dejado de ser bilingüe. Lo que dijimos en su momento es que había que reformular, no tanto las secciones como sí los apoyos que tienen. Nuestra idea es seguir aumentando los auxiliares de conversación y los profesores de inglés. Pero no es cierto que haya una avalancha de cancelaciones de bilingüismo, seguimos manteniendo más de 108.000 alumnos en esas secciones.

Un informe revela que las universidades públicas de Castilla y León perdieron un 44% de estudiantes entre 1998 y 2020 mientras los alumnos de las privadas se triplican. ¿Habría que adaptar las titulaciones que se ofrecen?

Con independencia de que todos los informes de la Universidad me parecen positivos, el estudio hablaba de hace 23 años cuando no había casi universidades privadas. Por parte de nuestra universidad seguimos teniendo un sistema potente y una oferta muy buena en las públicas que hace que cada curso se aumente el número de alumnos. Estamos ahora cerrando la matrícula y va a haber más alumnos que el curso pasado. No solamente en grados, sino en másteres y doctorados. Nuestra apuesta fue ir bajando las tasas universitarias para situarnos en la media de España y desde 2018 han bajado un 32%, concretamente más de 450 euros. Eso hace que con las nuevas ofertas de grados que se implantan y esta bajada podamos decir que las universidades públicas siguen creciendo y retenemos talento. Precisamente una de las más importante es el grado de Enfermería en el campus de Segovia de la UVA, que ya tiene en matrícula a 60 personas.

Uno de los problemas a los que se enfrenta la Comunidad es la retención de talento...

Sí que estamos reteniendo talento, porque con los proyectos de investigación y transferencia universidad-empresa lo que se hace es que puedan iniciar una carrera investigadora en la Comunidad. El curso pasado entre todas las líneas teníamos contratadas a 725 personas. En la parte de la innovación, que se realiza en colaboración con la Consejería de Economía, es fundamentalmente la empresa la que decide los proyectos de investigación, y se va a seguir apostando por ese camino.