El comercio soriano se suma al 'Black Friday' «sin entusiasmo

S.Ledesma
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Minoristas y grandes superficies todavía tienen que luchar contra el gigante online

El comercio soriano se suma al ‘Black Friday’ «sin entusiasmo - Foto: E.G.M

El mes de noviembre es especialmente singular para el comercio porque es posible cerrarlo con buenas ventas a pesar de que cuatro de sus cinco semanas pueden pasarse en blanco en cuanto a consumo. Y es que dentro de unos días van a coincidir dos esperadas fechas de descuentos. Por un lado, el Black Friday, «una 'americanada' que viene impuesta» y que el pequeño comercio soriano aborrece porque «nos hace difícil competir y no nos parece serio ni siquiera para el consumidor»; no así para las grandes superficies, para quienes es, «sin duda, el día de mayores ventas del año». Por otro, el comienzo de los Soria Bonos en la capital «más esperados por los sorianos que el Black Friday», según los minoristas de la ciudad, quienes recalcan que es una fórmula de éxito que se ha replicado en diferentes puntos de la provincia para animar al consumo local. En cualquier caso, el comercio electrónico continúa siendo para ambas caras de una misma modena mercantil, ya sea gran superficie o negocio de cercanía, un espacio todavía inabarcable. 

«Nos gusta más el Soria Bonos que el Black Friday», se sincera el presidente de la Federación de Empresarios de Comercio de Soria (FECSoria), Adolfo Sainz. El representante de los minoristas sorianos no esconde que en el sector «somos muy críticos» con estos descuentos «importados que antes eran un día por su nombre (friday es viernes en inglés) y ahora nos bombardean durante un mes completo». Lo peor es que el cliente «también te pregunta cuándo lo haces y para el pequeño comercio es algo que no se puede asumir». Además, el también presidente de la Confederación de Comercio de Castilla y León (Conferco) alude a la incertidumbre en el consumidor: «Hay rebajas de hasta el 60% cuando con el 20-30% ya pierdes márgenes. Hace poco que acaba de empezar el frío y ya se ponen esos descuentos en ropa de abrigo. Entonces, yo me pregunto en qué momento me han engañado, ¿antes cuando costaba más o ahora que me lo ponen por debajo de los márgenes? Es un cachondeo». Sainz reconoce que al 'viernes negro' «nos sumanos sin ningún entusiasmo». 

Soria Bonos es una cuestión bien diferente para el sector en Soria. «Estamos muy contentos y agradecidos al Ayuntamiento de que continúe haciéndolos. Los clientes ya se han acostumbrado a descargarse sus bonos, la aplicación es muy fácil de manejar y se animan las compras desde finales de noviembre en la capital; que la gente no se nos vaya a Camaretas», donde se encuentra el único gran centro comercial como tal de toda provincia. Sólo un par de sugerencias: dotar a la iniciativa de «más dinero» y «agilizar los pagos a los comercios, pues el año pasado algunos nos remitieron quejas porque no fue hasta marzo o abril cuando cobraron». 

volver a las rebajas. Simultanear descuentos no es algo novedoso para las tiendas. Desde que hace poco más de una década se liberalizaran por ley las rebajas se han normalizado las ofertas a lo largo de todo el año. Por ello, desde FECSoria «pedimos volver a los períodos de rebajas de toda la vida, de verano y de invierno, porque tiene sentido dar salida a lo que no has vendido». El comercio tradicional soriano lamenta este estado «casi continuo de ofertas» que le hace acusar «desequilibrios». «Estamos para sobrevivir. Los grandes pueden hacer descuentos siempre que quieran, pero los pequeños estamos desprotegidos» frente a una tendencia que cada vez es más habitual. 

El panorama es diferente para las grandes superficies, donde esperan una gran afluencia de público para el 'viernes negro', cuando es el momento de mayor actividad comercial, incluso «por delante del primer día de rebajas», según especifica el gerente del Centro Comercial Camaretas, Félix Sanz. Se da la circunstancia de que, además de que algunos establecimientos disponen de ofertas previas durante la semana, «del 20 al 26 de noviembre para evitar concentrar las compras en un único día», en la jornada en cuestión suele haber «alguna oferta especial adicional». 

Sanz no obvia que a lo largo del mes de noviembre hay «días valle» en los que el consumo se retrae, aunque esto está motivado porque «muchas personas están esperando los grandes descuentos del Black Friday y vienen a probarse ropa o a mirar algún producto que después puedan encontrar con descuento». Las ofertas de algunas tiendas del Centro Comercial Camaretas «alcanzan el 50%, aunque la media es del 30%». Estos porcentajes son un acicate para incentivar el consumo sobre artículos «con un buen precio y buena calidad». Cuestionado acerca de cómo puede influir en las compras la coincidencia con los Soria Bonos al estar muy cerca de la capital, Sanz remarca que en el centro comercial «nuestras marcas son de primera línea y de referencia» y entiende que contar con un «descuento a veces encubierto de cinco euros no es decisivo en el acto de compra».

e-commerce. Capítulo aparte merece el comercio electrónico, un gigante cuyos tentáculos pueden llegar a asfixiar a muchos establecimientos, independientemente de  su volumen y de si se han sumado a la venta online. Según datos recientes, el 60% de los consumidores españoles percibe que las compras en línea les han ayudado a mantener o incluso aumentar su poder adquisitivo en el último año. «En Internet se pueden comparar muchos precios y en las grandes plataformas a veces funciona no completar la compra [los denominados 'carros abandonados'] porque después te pueden saltar nuevas ofertas [por algoritmos]», indica un cliente habitual de e-commerce. Así, tanto compradores como plataformas utilizan algunas tretas para beneficiarse mutuamente de la compra-venta, algo que puede poner en un brete a un comercio físico. 

«Para los pequeños es imposible competir con un gigante porque o eres fabricante de algún producto o no se puede porque nosotros [los minoristas] somos simples intermediarios», indica el presidente de FECSoria. Para Sainz es muy difícil hacer frente a las múltiples plataformas que ofertan artículos similares a los que hay en algunas tiendas sorianas. Mención aparte merecen productos perecederos o «típicos». «Si una persona de Huelva quiere comprar un chorizo de Soria muchas veces debe hacerlo aquí porque es difícil encontrarlo en otros sitios», indica sobre la dificultad de la expansión de algunos negocios.  

Por su parte, el gerente del Centro Comercial Camaretas explica que quizá el comercio electrónico puede perjudicar más en productos electrodomésticos, pero en moda y calzado, también disponible en la superficie, es distinto. «Todavía hay muchas personas a las que les gusta probarse la ropa o el calzado para ver cómo les queda, si les favorece o no, así como su comodidad. Además, algunos operadores han empezado a cobrar las devoluciones y eso supone una traba para muchos consumidores», destaca.