Ilia Galán

LA OTRA MIRADA

Ilia Galán

Poeta y filósofo


Cerca de Tierra Santa

17/12/2023

La televisión mostraba las imágenes de poblaciones devastadas, sumidas en ruinas retorcidas por hierros que gritan entre las grietas del cemento. Esa zona de Gaza sufría las heridas de un odio gestado durante décadas, y no dependía solo de un bando. Los judíos emprendieron la guerra -o tal vez fueron los palestinos-. Mientras, el abuelo, tomando cómodo su aperitivo, turrón anticipado con una copa de vino, miraba cercano el abeto navideño. Su piadosa mujer había puesto también la corona navideña encendiendo cada semana de adviento una nueva vela, celebrando el nacimiento en Belén de Jesús de Nazaret, considerado por los cristianos el Ungido, el Mesías, aunque muchos judíos lo siguen esperando.
Pero parece que no aprendemos las lecciones del pasado. Después del trauma mundial producido por el nazismo, después de Hitler y Stalin, entre otras terribles atrocidades que la historia nos muestra, originadas por sentimientos e ideas antisemitas, vemos cómo EEUU sufre graves conflictos en sus universidades entre las manifestaciones propalestinas y la necesidad moral de no permitir nuevas persecuciones a judíos. En Europa también comienza a ser alarmante la situación. El departamento de Hebrew and Jewis Studies de la universidad UCL, en Londres, no publica los horarios y envía a los estudiantes un mensaje sobre el lugar de las lecciones con solo una hora de antelación, así como la reunión para comer en la Jewish Society requiere ahora de vigilantes extraordinarios para evitar atentados. Esto se añade a un periodo en el que se insulta a los judíos practicantes, se les afrenta, no solo en Reino Unido y no solo por los musulmanes, también en Francia y otros lugares. Cierto que en los últimos tiempos se ha dado un éxodo hebreo desde países como Turquía o Marruecos hacia Israel, así como de Francia, y todo por la persecución del fanatismo islámico, creciente. Obsérvense los problemas en los colegios franceses, con atentados a profesores, asesinados por islamistas radicales, o cómo se conmocionan porque un docente de arte enseña un cuadro renacentista donde el pecho descubierto de las musas provoca el cierre de centro escolar en Yvelines (París): Diana y Acteón de Giuseppe Cesari. El ridículo puritanismo sexual se combina, paradójicamente, con una monstruosa justificación de la violencia y el odio. Nada más lejano de nuestra civilización y de una sociedad libre, plural, ilustrada, habitamos cercanos abismos. Insultos, ataques a cementerios hebreos, violencia en las aulas, son datos objetivos de que en nuestra querida Europa algunas fanáticas creencias, criminales, están desarrollándose sin que pongan freno a esto unas autoridades flácidas, estúpidas.
La estrella de Navidad simboliza en la cristiandad también la paz, pero hay que lograrla cada día desde la comprensión y la puesta en práctica de ese divino Amor adorado, también con instituciones o legislaciones... Fue a enderezarla el tradicional abuelo, liberal, mientras quedaba absorto, meditativo.