Directiva de Emisiones: «Ataque contra la ganadería familiar»

SPC
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El Parlamento Europeo aprueba esta norma y ASAJA lamenta que las promesas de Bruselas, tras las protestas de los agricultores y ganaderos, vuelven a quedar en papel mojado

Directiva de Emisiones: «Ataque contra la ganadería familiar»

La semana pasada el sector agrario recibió una de cal y una de arena. Por un lado, Bruselas transigió con algunas de las peticiones de agricultores y ganaderos en lo que se refiere a las BCAM y la burocracia de la PAC. Pero, por otro, veían cómo se aprobaba la Directiva de Emisiones Industriales (DEI), que va a suponer un nuevo varapalo.

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) mostró su descontento por el resultado de esta votación en el Parlamento Europeo e hizo un llamamiento al Consejo de Ministros de Medio Ambiente para que rebajen el impacto de esta normativa en la ganadería, especialmente en las granjas avícolas y porcinas de carácter familiar. La organización agraria aduce que esta normativa generará problemas en miles de explotaciones de este tipo, para las cuales supone un grave «ataque».

A pesar de que el texto ha mejorado respecto al que salió de la Comisión Europea, la Directiva, de aprobarse tal y como sale de la Eurocámara, supondría restricciones, dificultades de adaptación y sobrecostes para miles de granjas, según la OPA. La norma se aplicará a las explotaciones porcinas con más de 350 unidades de ganado mayor (UGM). Quedarán excluidas las granjas que crían cerdos de manera extensiva, en ecológico y en el exterior durante una parte significativa del año. En el caso de las aves de corral, la norma se aplicará a las explotaciones con gallinas ponedoras con más de 300 UGM y a las explotaciones con pollos de engorde con más de 280 UGM. Para las explotaciones mixtas que crían cerdos y aves de corral, el límite será de 380 UGM.

Desde UPA hacen un llamamiento para que el Consejo de Ministros de Medio Ambiente, que se reúne el próximo 25 de marzo sea «sensible a la situación del sector» y se logre mejorar esta propuesta, ya que la agricultura y la ganadería nunca debieron formar parte de una directiva enfocada al sector industrial. «Nuestras granjas no son industrias», recuerdan los ganaderos. En UPA han reconocido en cualquier caso su alivio por haber logrado que el sector del vacuno quede fuera de los efectos de la directiva; al menos hasta 2026, ya que la norma ha de revisarse antes de que termine el año que viene.

Desde ASAJA lamentaron que «los eurodiputados volvían a traicionar las promesas de flexibilización normativa y cambio de decisiones que afectarán profundamente a nuestro sector» mediante la aprobación de la mencionada Directiva de Emisiones Industriales. Según la organización, «esta decisión envía una señal clara y desalentadora a los sectores productores tradicionales de Europa, incluyendo a nuestros agricultores y ganaderos».

«Con 306 votos a favor y 293 en contra se ha desestimado la oportunidad de hacer cambios que podrían haber hecho que la DEI fuera razonable para todos los modelos de agricultura. Este resultado es profundamente decepcionante para ASAJA y para miles de explotaciones familiares de porcino y aves de corral que enfrentan ahora una regulación injusta e insensible», añadían desde la organización.

Con la supuesta intención de minimizar el daño, la Comisión Europea, a través del Comisario Virginijus Sinkevicius, ha prometido una revisión antes de 2026 que dividirá la directiva en dos instrumentos legislativos diferentes: uno para la agricultura y otro para la industria. «Sin embargo, estas disposiciones deberían haberse considerado desde el principio, en lugar de dejar a nuestros agricultores a merced de regulaciones inadecuadas», lamenta ASAJA.

«Nos encontramos en medio de una situación sin precedentes y la confusión reina en el campo. Desde ASAJA, en línea con COPA-COGECA, exigimos que la Comisión Europea y los estados miembros asuman su responsabilidad y proporcionen una aplicación y financiación estructuradas de las disposiciones necesarias para apoyar a nuestras explotaciones. Resulta desalentador observar cómo las desavenencias políticas han contaminado cada etapa de este proceso, justo en el momento crucial previo a las elecciones. Nos enfrentamos a una falta de apoyo visible tras votaciones como esta por parte de algunos partidos políticos, quienes siguen sin ser conscientes de que el destino de nuestros agricultores está en sus manos. Se trata pues de una afrenta a la estabilidad y prosperidad de nuestras comunidades agrícolas», manifiestan desde la OPA.

«ASAJA seguirá defendiendo su compromiso de abogar por ajustes técnicos que limiten el impacto adverso de estas regulaciones en nuestras explotaciones. Continuaremos luchando por un futuro digno y sostenible en lo económico, social y medioambiental para el sector agropecuario europeo», concluyen.

Se felicitan.

Por su parte, desde el Grupo Socialistas y Demócratas (S&D) de la Eurocámara se congratulaban por el texto aprobado. Mohammed Chahim, vicepresidente del Grupo S&D y negociador de la revisión de la Directiva de Emisiones Industriales, declaraba que «hemos conseguido ampliar el ámbito de aplicación para incluir (...) más granjas de cerdos y aves»", ignorando así gran parte de las demandas del sector ganadero.

Es una muestra más de la abismal y preocupante distancia que hay entre quienes están cada día a pie de campo luchando para sacar adelante sus explotaciones y llevar alimentos a los mercados, por un lado, y quienes legislan desde los despachos sin conocer las actividades que se van a ver afectadas por las normas que se aprueban, por el otro.