Moda re- planea su salto a la provincia

S.Almoguera
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Granito de tela cerrará 2023 con un nuevo crecimiento de alrededor del 15% que anima a retomar su futura expansión ante el auge de la ropa de segunda mano

Moda re- planea su salto a la provincia - Foto: E.G.M

La tienda Moda re-, un proyecto de Cáritas Diocesana de Osma-Soria vinculado a la economía circular y sostenible, fue pionera en España. Tras su apertura, hace seis años, son ya 187 los establecimientos de venta de ropa de segunda mano abiertos en distintos puntos del país con esta marca, un tiempo también en el que además de la inserción laboral de colectivos vulnerables, se ha contribuido a salvar el planeta. Para la realización de una prenda de ropa se necesitan 1.000 litros de agua. La industria textil, recalca Alberto Martín, director de Cáritas y de Granito de Tela, la mercantil de la que depende Moda re-, es «la segunda más contaminante del mundo». Sólo el hecho de dar una nueva vida a ropa que se encuentra en estado óptimo implica, insiste, un gran gesto contra el cambio climático. Y, de hecho, señala, «la gente se está concienciando mucho» de este problema. Especialmente «las chicas jóvenes», puntualiza Mayte Rodrigo Antón, dependienta de Moda re-, que cada vez acuden más a este establecimiento donde también encuentran piezas de ropa sostenibles a precios adaptados a su economía.

Porque, insiste, en este tienda ubicada en la calle San Juan, número 4 de la capital soriana, se pueden adquirir prendas desde los cinco a los 15 euros, en función de su calidad, de si son piezas de marca o su grado de actualidad. Pero, no sólo los jóvenes encuentran en las tiendas de ropa de segunda mano una alternativa a la cada vez más frenética industria textil, añade otro de los dependientes de Moda re-. En realidad, este establecimiento cuenta con una clientela muy variada no sólo en edad, sino también en estrato social. «Desde transeúntes a la más pintada con abrigo de pieles hasta los tobillos», comenta con cariño Pedro De Miguel Gil. Y es que Moda re- aplica la democracia a la ropa, dando mimo y dignidad a las prendas desechadas en los contenedores de reciclaje y tratando por igual a todos sus clientes que, en muchos casos, suelen hacerse habituales. Reamente, destaca, sólo se ve que es ropa en perfecto estado. «Nadie se da cuenta de que es de segunda mano», agrega.

Desde su puesta en marcha, este establecimiento ha experimentado un crecimiento sostenido en ventas de entre el 15 y el 20% anual, una tendencia sólo rota en el año 2021, cuando se estancó a consecuencia de la pandemia de coronovirus y los meses que Moda re- permaneció cerrada en 2020 a causa de las restricciones impuestas al sector del comercio para controlar la crisis sanitaria. Este año sin embargo, a tenor de los datos provisionales, avanza Alberto Martín, «se superan las marcas de los años anteriores», lo que permitirá volver a retomar los planes de expansión de esta iniciativa empresarial en la provincia de Soria.

El objetivo es replicar el modelo Moda re- en el medio rural, «que la gente que colabora depositando ropa usada en los contenedores también pueda beneficiarse» en los pueblos, explica el director de Cáritas Diocesana. De momento, el proyecto está en fase de estudio y se barajan varias opciones. La más deseada sería poder abrir una tienda de características similares a la de la capital soriana «en algún municipio grande como Almazán o El Burgo de Osma», indica Martín. Y si esto no fuera posible, «intentar hacer algo puntual con un vehículo», una especie de establecimiento comercial móvil que pudiera desplazarse a diferentes poblaciones. El nuevo impulso que está teniendo la venta de segunda mano anima en este sentido a seguir trabajando en una «lluvia de ideas», pero quieren ser «cautos» y asegurar primero unos buenos cimientos que permitan una futura ampliación de éxito.

La tienda Moda re- da actualmente empleo a tres personas a las que se une el personal de Granito de Tela, que se encarga de la recogida de los contenedores distribuidos en la capital (que han alcanzado ya la cifra récord de 17 toneladas por unidad) y de la higienización y etiquetado de las prendas que son traídas desde la planta de Barcelona, donde se clasifican, distribuyen o, si se trata de prendas con desperfectos no aptas para su venta, son recicladas para crear fibras textiles con toda la ropa que llega desde diferentes puntos del país. Mopas o demás productos destinados a limpieza o incluso fibra para la creación de aislamiento térmico son los usos que se pueden dar a todas aquellas prendas que no reúnan los estándares de idoneidad para volver a ser utilizados.

11 kilos por persona. Dentro de dos años la Unión Europea exigirá que todas las grandes firmas creadoras de ropa incluyan un determinado porcentaje de fibras recicladas en la composición de sus tejidos, recuerda Alberto Martín. En un contexto en el que cada vez se promueve la elaboración de más colecciones  que exigen más fabricación de ropa nueva al año esto permitirá, al menos, frenar la contaminación que implica este modelo (cada vez más salvaje) de explotación industrial. Se calcula que cada europeo desecha al año unos 11 kilos de ropa. Y, de hecho, subraya Martín, «a nosotros nos llegan muchas prendas a las que ni siquiera se le ha quitado la etiqueta». «Incluso con el ticket regalo en el bolsillo», añade Pedro de Miguel Gil. Esta semana, por ejemplo, contaban con prendas de la firma Adolfo Domínguez sin estrenar, con su correspondiente etiqueta original, como una americana de pana marrón que costó en su día 175 euros (y ahora en Moda re-, 15).

La ropa que se deposita en los contenedores de Cáritas en Soria no se vende finalmente en la tienda Moda-re de la capital. «Una camiseta de San Juan, por ejemplo, puede aparecer en Murcia», señala con sentido del humor Pedro de Miguel Gil. Una vez que se recoge y empaqueta la ropa recolectada en Soria y se envía en camiones a la planta de tratamiento  y triaje de Barcelona. De vuelta, en función de los pedidos efectuados desde Moda-re, se envía nuevas prendas pero siempre originales de otras provincias de recogida. Suelen ser, señala Mayte Rodrigo Antón, unos cuatro al año que llegan en cajas cuyo peso oscila entre los siete y los 10 kilos. Los pedidos se efectúan por prendas: parte de arriba y de abajo de hombre, mujer y niño o complementos… Lo que llega en cada caja, aseguran con una sonrisa, es toda una sorpresa «porque podemos encontrar de todo». Mayte y Pedro se encargan de colocar con mimo las prendas, ya perfectamente desinfectadas y planchadas, en perchas en sus correspondientes zonas en la tienda. Las piezas se ordenan por colores. Cada 15 días «le damos una vuelta y volvemos a ordenar», explican. Las estaciones del año marcan la ropa que van sacando del almacén y, por ejemplo, ya en vísperas de festividades navideñas, han comenzado ya a destacar en el escaparate y en los maniquíes interiores los vestidos de fiesta de los que disponen. «La gente nueva que viene se sorprende al ver nuestra tienda. Aquí no hay que revolver la ropa en montones como en los mercadillos. Todo está perfectamente colocado. Las prendas se pueden probar. Es una tienda normal», insiste Mayte.

Aunque se han realizado distintas campañas de promoción, la publicidad más eficaz de Moda re- está en «el boca a boca», clientes satisfechos que recomiendan el establecimiento, todavía hay mucha gente que no conoce este establecimiento de segunda mano, cuyo éxito ha auspiciado también recientemente la instalación de otros negocios similares en la capital. Cada vez son más las personas que buscan ropa de segunda mano, pero éstas deben ser conscientes de que en tiendas como Moda re- sólo se encuentran piezas únicas. «No tenemos diferentes tallas de un mismo modelo. Aquí no puedes venir buscando una camisa de un tipo concreto. Aquí sólo se tiene que venir buscando camisas», añade Pedro de Miguel Gil. El poco precio de las prendas, eso sí, anima a darse un «capricho» y llevarse piezas que, a lo mejor «te pones una vez o dos» pero que no implican un gran desembolso de dinero.