Alberto Palacios Lázaro

Alberto Palacios Lázaro


Una de Scorsese

09/03/2024

Si montas un circo y te crecen los enanos, ahora mismo hay un partido que es la envida del Price, de El Circo del Sol y de los Payasos de la tele. Pero no quiero enrocarme en la política. Para desconectar, me he enganchado a una serie espectacular. Es una cosa muy loca, muy arriesgada, casi increíble. A lo Scorsese. Matones, cocaína, corrupción, prostitución, malversación, secesión, terrorismo, violadores indultados…Una ficción que te lleva a lugares a los que jamás llegaríamos en la vida real. Va por la sexta temporada y me tiene completamente atrapado, aunque muchos auguran que no habrá más temporadas. Toda gira entorno al líder de una empresa. Ya no le queda en quién confiar. Desde hace unos meses, tiene un nuevo rottweiler. Mucho más ladrador que los anteriores. Mucho menos avispado. Este protagonista está desaparecido. Nadie sabe nada de él, nadie le ha visto u oído últimamente. Está noqueado. Aprovechando ese vacío, ha aparecido, de nuevo, un personaje secundario. Es un perfil muy potente y carismático. Siempre va acompañado de su amigo, asesor, guardaespaldas, de todo un poco, a quien conoció como portero de… discoteca. Sí, de discoteca. ¿Qué? ¿Esperaban un sitio peor? Eso es imposible. La serie pecaría de irreal. Pues este tipo está en el ojo del huracán porque, parece, está de mierda hasta el cuello. Él y todo el que le rodea. Al menos, eso es lo que insinúa, filtra y airea la empresa en la que ha trabajado toda la vida, pero en la que se están frotando las manos por verle caer. Porque si se cae fuerte, sobre todo de morros, luego le costará más hablar. Por ahí van los tiros. Él parece incomodar demasiado a su antiguo jefe. Quizá por lo que sabe y, todavía, calla. Pero hay más gente implicada en los nuevos capítulos. Ha salido el nombre de la tercera persona más importante de la empresa. Nadie dio jamás un duro por ella, pero medró y ahí se plantó. Con la preparación justa, la elocuencia aún por estrenar y muchas explicaciones que dar. No sólo está en el mismo lío que el otro, sino que podría arrastra un turbio caso relacionado con menores tuteladas, me suena. Y algo de unos controles de alcoholemia de la Guardia Civil de Mallorca, creo recordar. Tenía sueño ese día… 
El último capítulo, por ahora, sucede durante el 8M. El episodio cuenta los equilibrios de esta empresa para enarbolar la bandera morada sin que nadie les recuerde su estrecha relación con los sitios de luces y el Tío Berna, o algo así. Paralelamente, la serie cuenta la historia de la pequeña delegación que tiene esta empresa en una humilde capital de provincia. Allí viven, desde hace años, de la inercia y de las rentas, pero han entrado en barrena. Se les amotinan los sindicatos y la ciudad está en la UCI por falta de personal. De esa trama no se sabe nada más pero, aun así, quién no va a pasar de la política pudiendo verse, a diario, una serie a lo Scorsese.