"No entiendo una Diputación presidencialista"

A.I.P
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Benito Serrano cumple casi ocho meses de sus segunda legislatura como presidente de la institución. Un mandato con mayoría absoluta, diferente al anterior que, tal y como recuerda, se convirtió en un «cuatripartito»

"El ATI parece que va viendo la luz" - Foto: E.G.M

En la Diputación de Soria la legislatura arrancó el 27 de julio de 2023, después de dos meses de las Elecciones Municipales, una vez que el PSOE llevó a los tribunales el reparto de diputados en los municipios de menos de 100 habitantes. Finalmente, la justicia dio la razón al Partido Popular. Benito Serrano cumple casi ocho meses de sus segunda legislatura como presidente de la institución. Un mandato con mayoría absoluta, diferente al anterior que, tal y como recuerda, se convirtió en un «cuatripartito». 

Costó dos meses saber quién gobernaría la Diputación de Soria, si el Partido Popular o el PSOE. Finalmente, prevaleció la fórmula de asignación de diputados en municipios de menos de 100 habitantes que el PP defendió desde el principio. ¿Tuvo dudas de que no fuera así?

Nunca. El PSOE lo que planteaba hacía ciudadanos de primera y de segunda, y eso nadie lo iba a permitir. El PSOE sabía que no llevaba razón, pero confiaba llegar al Tribunal Constitucional y que les diese la razón, más por política que por legalidad. Ni siquiera se lo admitieron.

El 27 de julio de 2023 toma posesión, por segunda vez, como presidente de la Diputación Provincial de Soria, con un equipo de Gobierno renovado y con un perfil, en general, diferente al anterior. ¿Le costó conformarlo?

Lo teníamos muy claro cuando nos reunimos los compañeros. Dije que a la Diputación se venía a trabajar, no a figurar. Y así lo hicimos. Queríamos un equipo multidisciplinar. Estoy encantado. También lo estuve en la legislatura anterior, pero entonces no pudimos elegir. 

Es un equipo político, pero también muy técnico.

Claro. Hay dos secretarios, gente relacionada con el mundo del campo, con la cultura... son alcaldes o concejales en sus pueblos, pero también técnicos en su actividad y esto le da mucha fuerza al equipo de Gobierno.

«A la Diputación se viene a trabajar, no solo a figurar»... En anteriores corporaciones, ¿se figuraba más que se trabajaba?

No, no. Hay que entender que es un orgullo y un honor ser diputado provincial, pero tiene que venir acompañado de mucho trabajo. A veces, la imagen que se transmite es que es solo un cargo de representación; sí se representa, pero se trabaja.

¿Es una legislatura menos presidencialista?

Es que no entiendo una Diputación presidencialista. El presidente tiene que trabajar y dar ejemplo como el que más, pero aquí todos hemos venido a trabajar. Desde el primer día, intenté delegar lo posible en todos mis compañeros. Ni un ayuntamiento es un alcalde, ni una diputación es un presidente. 

En el presupuesto hay 19 millones de fondos europeos. Eso lleva mucho trabajo porque casi todo ha sido por concurrencia competitiva. No solo es captarlos, hay que ejecutarlos.

¿Ha ganado en dinamismo la Diputación en esta legislatura?

Contar con gente joven con formación te da ese dinamismo y que ante problemas, aporten soluciones. 

De comenzar el anterior mandato con el 'pacto de los 100.000 euros' a este con mayoría absoluta, ¿está más tranquilo?

La tranquilidad la tengo desde el primer día, no estoy atado al cargo.

Pero estará más cómodo...

En lo personal, estoy igual. Desde el primer día que vine, sabía que no estaba anclado a una silla. Confiaba plenamente en el anterior equipo y fruto de esa confianza desarrollamos esos cuatro años, bastante delicados porque acabamos en un cuatripartito. Lógicamente, ahora la negociación no es tan intensa, es más cómodo en ese aspecto. Y es más fácil desarrollar los proyectos porque tenemos reuniones en las que nadie va a salir a la prensa contando 'esto es mío'. No, esto es de un equipo.

Pero en la anterior legislatura, me encontré con personas con mucha experiencia y nunca tuve la sensación de que estaban intentando arrimar el ascua a su sardina, sino a un proyecto común.

¿Cómo valora la actuación de la oposición en esta legislatura?

Sigue igual, todavía no ha superado la pérdida de la Diputación. Se dedican a hacer aportaciones nulas, porque hacen publicidad y propaganda. En la última modificación de crédito de 15 millones presentan un propuesta vacía y veo que dan una rueda de prensa con un proyecto que ni siquiera lo habían trasladado a esos 15 millones de euros. Las aportaciones que hacen no tienen criterio ni sentido.

En la aprobación de Planes Provinciales hacemos cuatro comisiones, hay trabajo y cordialidad, según dicen en ellos. En la última, se abstienen y sin dar ningún argumento van al pleno y lo votan en contra.

¿Cómo ha sido la integración de los diputados provinciales de la PPSO y de Ciudadanos?

Creo que ya veníamos integrados. Después de cuatro años trabajando conjuntamente ya habíamos hecho unos cursos prematrimoniales muy largos y cuando llegó el matrimonio había mucho rodaje.

¿Y la entrada de Vox?

Sin más. Eduardo Álvarez unos días vota con el PSOE, otros con el PP... en función de cómo lo ve. No tiene experiencia y se nota mucho. En lo personal, estamos bien con todos.

¿Qué balance hace del 'Plan Soria'?

Tenemos 'Plan Soria', por lo menos, hasta el año 2027. Es importante que se haya cambiado que los 2.000.000 euros que pone la Diputación a la hora de justificarlos lo podamos hacer nosotros. A la Junta meteremos los proyectos más fáciles de justificar, para no andar pidiendo prórrogas. Luego el 'Plan Soria' tiene muchas vertientes y esos 1,2 millones para inversiones son muy importantes. Hemos empezado con el proyecto de Santa Inés, estamos trabajando en el de Aguas Bravas [San Esteban de Gormaz] que ya hicimos la memoria...

Vamos a intentar que en todas las zonas de la provincia se vean proyectos del 'Plan Soria'. Tenemos el nuevo departamento de Reto Demográfico y Fondos Europeos. Se ha comprado el local [532.000 euros] y pasará a ser patrimonio de la Diputación, ahí estará para cualquier uso.

La Diputación de Soria tiene un presupuesto de 60 millones y con esto tenemos que dar servicios y algunos de ellos están en el 'Plan Soria', como el de los resineros, el convenio de la adherencia terapéutica con el Colegio de Farmacéuticos, la banca móvil, los multiservicios... Hay cosas que las hacemos las diputaciones de nuestro nivel presupuestario, algunas nos las han copiado porque les han parecido interesantes y nosotros, igual. Si no estuviera el 'Plan Soria', pues habría que inventarlo.

Ayudas a multiservicios y al comercio ambulante, banca móvil, ayuda a domicilio, el convenio con el Colegio Oficial de Farmacéuticos... ¿Seguirá la Diputación en esta línea de ampliar servicios?

Tenemos un problema de financiación, ideas hay muchas, pero esto no se paga con besos y abrazos. Por ejemplo, Castellón tiene mucha gente en el litoral, tienen zonas en el interior menos pobladas, pero como la Diputación cobra en conjunto, puede repartir. Nosotros aquí, no. El problema es que las diputaciones reciben por el 100% de la población, pero solo prestan servicio en los municipios de menos de 20.000 habitantes. En Barcelona, no hay muchos pueblos más pequeños de 20.000, pero cobran por los mayores y no saben qué hacer con el dinero. Por ejemplo, la Diputación de Pontevedra va a arreglar el campo de Balaídos en Vigo. Así que luego cuentas que hemos financiado un pequeño bar, un multiservicio, que entramos para evitar la exclusión bancaria, incluso pensamos en llevar peluqueros a los pueblos, entramos en la venta ambulante y, a mayores, nos estamos planteando pagarles a estos autónomos una parte de la Seguridad Social durante unos meses... Esto es lo que hace la Diputación de Soria.

Mencionaba la captación de fondos europeos como una prioridad en esta legislatura. ¿Cuáles son los objetivos que se han marcado?

Hemos tocado muchos palillos. Una de las cosas que hizo la Diputación fue cambiar todo el alumbrado público de los pueblos, lo que ha supuesto una rebaja de la factura de la luz. Ahora vamos a entrar en la digitalización del ciclo del agua, cambiaremos todos los contadores. Sabremos, en tiempo real, las pérdidas que hay en la red de abastecimiento y las averías. Esto permitirá que no se descarguen los depósitos y no tendremos que ir con los camiones cisterna. Pondremos energías renovables para bombear el agua durante el día, porque aquí en Soria tenemos muchas horas de sol, con lo cual hemos pedido 9.000.000 euros del PERTE. Me parece un proyecto fundamental porque vamos a ahorrar mucho en otro de los grandes gastos que tienen nuestros ayuntamientos. 

Además, para el proyecto de movilidad eléctrica tenemos 2,5 millones y empezaremos a implantar estos sistemas en toda la provincia.

Están los proyectos turísticos. El programa de Experiencias Turísticas Andalusí busca recuperar la huella de Al-Ándalus en España que son 220.000 euros y el Plan de Sostenibilidad Turística en Destino Celtiberia Soriana cuenta con 3,4 millones. También vamos a poner en marcha 'Soria, paraíso del deporte', en el que nosotros ponemos 200.000 euros y la Junta, 1,2 millones.

Hay que destacar el Hub Rural Acelera Pyme, que ya está en marcha en la provincia y el Conect. Son similares, pero no son iguales. Acelera Pyme asesora a las empresas y Conect no solo es a las empresas, es para todos. 

Tenemos los dos programas de la Agenda Rural Urbana y Sostenible. Sobrepasan los 2.000.000 euros. Todas las subvenciones que salgan en un futuro obligarán a una agenda. 

Unos fondos son europeos, otros proceden del Miteco (Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico) y otros de la Junta. Ahora mismo la gestión de todo esto es bastante compleja.

La Junta ha inyectado a la Diputación de Soria 1.531.368 euros para la construcción y adaptación de los parques de bomberos. ¿Es suficiente tras la pérdida de un millón de euros de fondos europeos para este servicio?

Discrepo en la pregunta. No es cierto que la Junta haya inyectado ese dinero, ni que se hayan perdido fondos. No es así. Hay unos Fondos Feder con un periodo de ejecución de 2012 a 2020. No sé por qué llega 2020 y no se ha hecho nada. En 2022, de ese dinero nos dicen a las diputaciones que hagamos una previsión para el plan sectorial contra incendios. Pedimos 14 millones. Ese plan sectorial se recurre por los profesionales y la Junta lo retira. Al tiempo, la Junta resuelve unas cantidades. Aquí, 800.000 euros al Ayuntamiento y 3,4 millones, a la Diputación. Cuando la Junta retira el plan sectorial, avanza el plazo de justificación, de diciembre a octubre. Intentamos justificar lo más que podemos y llegamos a 1,6 millones. Ni se ha devuelto, ni se ha perdido nada.

Ahí hemos metido parques que se han hecho, como el de Almazán, equipamiento y empezamos a licitar tres en San Leonardo, San Pedro Manrique y Arcos de Jalón. Justo acabó el plazo y no se pudo. Esos 1,5 millones los incluimos en el presupuesto de la Diputación, pero no puso nada la Junta. Esos parques están en el 'Plan Soria'. Vamos a seguir exigiendo esos 14 millones, vengan de donde vengan, para tener la provincia protegida.

A finales de diciembre, la Diputación publicó la licitación de la primera actuación el Punto de Nieve de Santa Inés (1,2 millones), como parte del Proyecto de Montaña de Urbión. ¿Será una realidad en esta legislatura?

Sí. Es una zona de especial sensibilidad, tiene que haber una declaración de impacto ambiental y hemos logrado que sea simplificada. Se va a hacer esa obra de 1,2 millones. Vamos a cambiar los remontes, pondremos escaleras mecánicas, actuaremos en la zona de principiantes, se colocarán cañones de nieve, un aparcamiento...

¿Y el proyecto Montaña de Urbión se va a quedar en esto?

No, pero no podemos hablar de fases.  Lo del Punto de Nieve de Santa Inés es un proyecto y cuando acabe, Dios proveerá. Nosotros tenemos una consignación presupuestaria, para lo que contamos con 1.182.000 euros y para que no se pierda tenemos que plantear todas estas actuaciones.  

En los últimos inviernos apenas nieva, ¿tiene sentido ahora un proyecto más ambicioso?

Hace muchos años se planteó una pista de nieve en Covaleda, cuando nevaba mucho más y los inviernos eran otra cosa. Hubo mucha oposición. Ahora mismo no se plantearía algo así, pero sí un espacio donde se desestacionalice el turismo, no solo hablamos de nieve, sino de otras actividades todo el año. No hay que perder el sentido común. Es dinero público y tiene que tener un retorno.

La Diputación acaba de aprobar el Acuerdo Marco con la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta para la financiación hasta 2027 (5,9 millones de euros al año). ¿Es suficiente para atender todas las necesidades?

El Acuerdo Marco da para la que da. Los servicios sociales en una provincia tan dispersa, con tan baja densidad de población... un contrato que se va a los 20 millones en dos años y ronda los 1.000 usuarios [ayuda a domicilio]. Esa labor para que las personas mayores estén cuidadas en los pueblos y que sus hijos estén tranquilos, además generamos trabajo, me parece que es fantástica. Está muy reconocida por los trabajadores. Llegamos a 170 municipios. Es una de las partidas presupuestarias más grandes, alrededor del 20% en servicios sociales y tenemos dos residencias.

Precisamente, las residencias de mayores suponen un desembolso sustancial para las arcas de la Diputación. ¿Continuará así o reclamarán a la Junta que asuma su gestión?

En las residencias tenemos que mantener el servicio, pero también somos administradores de dinero público y hay que ser muy cuidadosos. Ahora mismo, el déficit se ha disparado y tenemos que ver por qué se ha producido. Son cinco millones de euros. Queremos contratar una empresa que nos diga cuál es el problema y la solución. El gasto medio por usuario es el doble que en una residencia privada y hay que ver por qué.  

¿Pedirán a la Junta que asuma las competencias en estas dos residencias (El Burgo de Osma y Ágreda)?

Lo hemos reclamado por activa, por pasiva y por perifrástica. Nosotros no planteamos ningún cierre. Cada vez que viene la consejera lo hablamos, sobre todo de financiación. A nosotros no nos importa gestionar las residencias, pero queremos tener una financiación justa.

¿Qué planes tiene la Diputación para el inmueble de la residencia de Los Milagros de Ágreda?

Hay que ofrecerle alguna solución al alcalde de Ágreda que tiene tan buenas ideas. Lleva muchos años proponiendo un centro intergeneracional. Hemos mirado reabrir la residencia, es una opción. Pero es un local obsoleto, se cerró hace muchos años, habría que invertir... y hay que ver cómo andamos de plazas. No vamos a abrir una residencia, si tenemos otra vacía.

El edificio es propiedad de la Diputación y lo cederíamos, no hay problema. Y a los dos ayuntamientos que tienen residencias [El Burgo de Osma y Ágreda] les decimos que ya que la Diputación presta servicio y crea empleo, ya que esto lo pagamos entre todos, pues, por favor, el IBI, que son más de 30.000 euros, lo inviertan en esas residencias, que el IBI no sea un negocio por tener allí ese servicio. 

Ólvega y Ágreda tienen un problema importante de falta de vivienda. Al alcalde de Ágreda le ofrecí hacer viviendas para jóvenes, para menores de 35 años. Vamos a hablar, pero que no salga a la prensa diciendo que nos da un millón de euros y aquí no dice absolutamente nada.

¿En qué punto se encuentra el proyecto de convertir la Casa de Soria en Madrid en una 'embajada de Castilla y León' y en un centro de atracción de empresas?

Este lunes ha habido Mesa de Contratación, a falta del informe del técnico, y se han presentado cuatro empresas. Una está en baja temeraria y hay que pedirle la justificación. En diez o quince días hay que resolver la empresa que va a realizar el proyecto. Son 60.000 euros para la redacción y  1,4 millones de la Junta para las obras. Ahora mismo, están también las casas de Palencia y Salamanca, que se quedaron sin local. Queremos que allí siga estando la Casa de Soria en Madrid y disponer de un salón para eventos y presentaciones de Soria y de toda Castilla y León. Esos 1,4 millones se los vamos a devolver a la Junta en pagos de alquiler. Cuando pasen esos años, tendremos la Casa de Soria en Madrid rehabilitada y volverá íntegramente a la Diputación.

El edificio está casi en ruina, necesita mucho dinero y no lo vamos a vender a pesar de tener ofertas muy importantes. 

¿Está descartada, totalmente, la venta de este inmueble en la Carrera de San Jerónimo de Madrid?

Nunca hemos tenido esa idea. Lo metí en un presupuesto, pero cuando llegas, tienes que cuadrarlo, no has hecho la liquidación del anterior y desconoces los remanentes para incluir proyectos necesitas con unos ingresos con los que no cuentas. Cuando incorporamos los remanentes, quitamos la venta. Es una operación financiera, sin más. Lo expliqué en pleno.

El proyecto de la Casa de Soria en Madrid, ¿incluye restaurante?

Sí, pero estamos en comunicación con el Ayuntamiento de Madrid para ver si es una actividad que está o no permitida. Para la propia supervivencia de la casa, el restaurante es muy importante.

En materia empresarial, ¿qué actuaciones de la Diputación destaca para conseguir que nuevas firmas se instalen en la provincia?

Para que una empresa se instale en la provincia hay que dar muchas vueltas. Llevamos años trabajando con la Cámara de Comercio y con FOES (Federación de Organizaciones Empresariales Sorianas) en esa captación de empresas. Pero ninguna empresa viene aquí si no tiene servicios. Algunos no nos corresponden a nosotros, por ejemplo, la fibra óptica, pero nuestros técnicos trabajan con Telefónica para conseguir los permisos.

Hay unos polígonos que son de la Junta y nosotros tenemos una línea de subvenciones para los ayuntamientos. Por ejemplo, el matadero de Vinuesa, que es el único que hay en la provincia de Soria, ahí se ha hecho un esfuerzo importante desde la Diputación.

Las políticas de suelo corresponden a los ayuntamientos. La Diputación tiene ayudas para digitalizar empresas, para calles, etcétera.

Estamos trabajando con la Junta en el PEMA (Parque Empresarial de Medio Ambiente), estamos en Soria Futuro o lo que se hizo en Norma, que fue punto y aparte, y ahí seguimos, mantenemos el poder de veto.

El Aeroparque Tecnológico Industrial (ATI) no termina de arrancar, ¿qué previsiones manejan?

Es un proyecto muy complejo porque no depende solo de nosotros, depende también de AESA (Agencia Estatal de Seguridad Aérea). Manejábamos unos tiempos más cortos, pero se han dilatado. El ATI parece que va viendo la luz y tengo el convencimiento de que antes de que acabe el año estaremos trabajando en la ampliación de la pista. También se ha contactado con empresas y hay proyectos que están en la agenda. Hay que hacer la pista y seguir con el proyecto tal y como se diseñó en su momento. Para la pista tenemos cuatro millones de la Junta de Castilla y León.

La Relación de Puestos de Trabajo (RPT) y la estabilización de plazas de temporales es un objetivo este año, ¿han hecho los deberes antes que otras instituciones?

La Diputación en cuestión de personal siempre ha hecho los deberes. Empezamos el periodo de estabilización de los primeros, también el Plan de Igualdad. Es una empresa muy grande, tenemos más de 500 trabajadores y hay que ver la casuística de cada uno. Con los sindicatos tenemos una buena relación, hay entendimiento y hay que agradecerles que sean razonables. Vamos a seguir en esta línea.