SIN RED

Loli Escribano

Periodista


Complejo de pobre

Los sorianos tenemos complejo de pobre. Nada tenemos y prácticamente nada pedimos. Aunque nos vayamos a Madrid a corear mil cánticos, nos conformamos con unas inversiones pírricas, unas obras de mínimos, unas miserias. Ése es el complejo de pobre: esto es Soria y hay que pedir en función de lo que somos. Y encogernos de hombros con resignación. Es lo que hay. Que hemos llegado a una situación tan conformista que nos abren ocho kilómetros de la Autovía del Duero y casi hacemos una fiesta con confeti. Somos muy pardillos y buenazos. Que entre Soria y Valladolid hay 200 kilómetros, pero somos tan pobrecicos que nos alegramos porque podemos ir de Santiuste al Burgo por doble carril. ¿Y los otros 200 kilómetros? Eso sin hacer sangre con la memoria, porque se me pierde en la neblina de los 20 años de desvergüenza gubernamental. Tranquilos, se me olvidaba, de aquí a quince días tenemos otros seis kilómetros abiertos, entre La Mallona y Venta Nueva. ¡Guauu! Ya sólo nos quedarán 194 kilómetros por convertir en autovía. Más confeti. Invita la casa.
Nuestro complejo de pobre (hermana pequeña como nos definió a la provincia de Soria Juan Vicente Herrera sin afonía) consigue que nos parezca normal no tener autovía para viajar al resto de provincias con las que limitamos. Yo quiero ir a Zaragoza en autovía. Y a Logroño, Burgos, Segovia. ¿Por qué solo a Madrid y Valladolid? Y también quiero ir en tren a esas provincias o a las que están más allá de esas provincias: Barcelona, Donosti, Coruña, Valencia. ¿Por qué solo puedo ir en tren a Madrid? Y quiero proyectos nuevos. De esos que pondrían a Soria en el mapa. No me refiero a infraestructuras. Piensen, políticos. Es su trabajo. Y claro, llegan las elecciones, te pones a leer el programa de los partidos y reflejan ese complejo de pobre que nos ha crecido a los sorianos como nos crecen las uñas. Se comprometen a terminar lo empezado. Ojo, los más atrevidos a reabrir la Soria Castejón, pero no se hagan ilusiones, a no ser que sean empresarios, porque parece que es solo para mercancías. Y como ya tenemos una edad y nos teñimos las canas, sabemos que dentro de cuatro años estaremos dale que te pego con el mismo complejo de pobre escrito en los panfletillos que hacen los partidos. Porque no habrán cumplido nada.
Yo no puedo con tanta pobreza de espíritu. Tenemos que convertir el complejo de pobre en el de rico. Hay que tener amor propio. Que nos merecemos mucho más. Yo le animaría a la Soria Ya a que pida de verdad. Y que en cuanto pasen las elecciones si hay que ir a la Moncloa a pedir al futuro presidente que salga, pues vamos. Total, de perdidos, al río. No podemos conformarnos con promesas de mínimos que además se van a quedar en nuevos incumplimientos. 


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